lunes, junio 18, 2018

¿Qué decía Gary Lineker?


De todos los mundiales de futbol que he visto, tal vez éste ha sido el que menos me ha interesado. 

La Selección Nacional clasificó al mundial sin ningún contratiempo –incluso, ¡después de más de 30 años!, ganó de visita en Estados Unidos–, pero jugó algunos partidos “importantes” de manera desastrosa.

Perdió 7 a 0 contra la selección de Chile en La Copa América Centenario y 4 a 1 contra la selección sub 21 de Alemania en La Copa Confederaciones.

El desempeño en los últimos 3 juegos de preparación del equipo que dirige el colombiano Juan Carlos Osorio fue representativo de su periodo como Director Técnico. 

La selección mexicana empató sin goles contra la selección de Gales en Estados Unidos –¡la FMF rechazó la oferta de jugar en Wembley contra la selección inglesa, “porque Televisa no quería que la cadena Fox (británica) tuviera los derechos de ese partido”!–, derrotó por la mínima diferencia a la selección de Escocia en la Ciudad de México y perdió 2 a 0 contra los daneses en Copenhague

(Gales sólo ha asistido a una Copa del Mundo y Escocia no lo hace desde 1998).



A pesar de todo, como cualquier aficionado al futbol que espera 4 años para ver un mundial de futbol y para ver al representativo de su país disputar un partido de futbol en un mundial, ayer vi el partido del debut mundialista entre la Selección Nacional de México y los Campeones del Mundial de Brasil

Durante el mes previo a este partido, los medios de comunicación nacionales e internacionales dieron por hecho que los mexicanos perderían contra los alemanes y que tendrían que disputar el segundo lugar del Grupo F –y su inminente clasificación a los octavos de final del mundial– con los representativos de Corea del Sur y de Suecia.  

Por otra parte, algunas cadenas de televisión (Televisa, Fox Sports) hablaron sobre el bajo desempeño del equipo alemán –tan sólo la semana pasada, en su último partido amistoso antes del mundial, en Leverkusen, apenas pudieron ganarle 3 a 2 a la selección de Arabia Saudita y parecían estar convencidas de que la selección podría “dar la sorpresa”...

Ya que los medios, generalmente, dicen cosas fuera de lugar, no los tomé en serio. 

Desde hace casi 3 décadas, exactamente cada 4 años, la mayoría de los medios involucrados en el futbol nacional pierden la objetividad y tienen “ataques de patriotismo” aseveran que "El Tri" avanzará a cuartos de final. 

Durante los 4 años de espera entre un mundial y otro, estos medios se encargan de convencer al aficionado (que paga una fuerte suma de dólares cada vez que La Selección Nacional, o algún equipo de La Liga Mx, juega en Estados Unidos) de que La Liga Mx y La Selección Nacional están a la altura de cualquiera de las mejores ligas europeas (¿la inglesa?, ¿la española?, ¿la italiana...?) y de los representativos nacionales que se encuentran entre los 10 primeros del mundo. 

Su verdadero propósito es que el aficionado “no pierda la esperanza” y no deje de alimentar el multimillonario negocio del mundial de futbol.

En fin. 

Desde el viernes, me contagió “la fiebre del futbol”. 

Igual que hace 4 años, cuando el equipo que entonces dirigía Miguel Herrera enfrentó a Camerún en la Arena das Dunas, en su debut en el mundial de Brasilhice planes para ir a la casa de mis papás a ver por televisión el partido de La Selección Nacional.

Desde el mundial de Sudáfrica 2010, cada vez que podemos –sobre todo si los juegos caen en fin de semana– nos hemos reunido mis hermanos, algunos amigos suyos y yo, a ver algunos juegos de la selección en casa de mis papás


https://mediotiempo.com

Ayer me desperté a las 5 am y me puse a leer los últimos capítulos de un libro en el que Diego Armando Maradona relata sus experiencias con la Selección Argentina que ganó el Mundial de México 1986

(Tal vez “la fiebre del futbol”, me contagió mucho antes del viernes.)

A las 8 am, me puse a escribir en este blog.

Cuando me di cuenta, faltaban 10 minutos para que comenzara el partido y salí hacia la casa de mis papás. La calle estaba desierta incluso para tratarse de un domingo por la mañana. 
Los vecinos de la colonia no tenían música a todo volumen. Las iglesias y los templos cristianos estaban cerrados. Algunas tiendas estaban abiertas, pero no tenían muchos clientes. 

Parecía que todos estaban en sus casas, porque no querían perderse el partido de la Selección Nacional

Las pocas personas que me encontré en la calle parecían llevar prisa y la mayoría portaban la playera de la selección mexicana de futbol. 

Había pocos automóviles en la avenida
Traté de abordar un taxi, pero los pocos que intenté tomar estaban ocupados. 
No había transporte público.  

Cada 4 años es parecido. 

Caminé hasta la casa de mis papás, lo más rápido que pude. 
Le eché un vistazo a mi reloj: faltaban cinco minutos. 

No creo en estas cosas, pero sentí que estaba rompiendo una cábala: desde que voy a casa de mis papás a ver esta clase de partidos, nunca llego tarde. 


https://Peru.com

Apresuré el paso y recordé algunas cosas sobre este partido. 

Recordé el sorteo que se llevó a cabo en diciembre, recordé dónde me encontraba cuando supe que la selección enfrentaría a los alemanes en el Estadio Luzhnikí, recordé que inmediatamente descarté la posibilidad de que los mexicanos incluso consiguieran un empate contra los alemanes, recordé haberme preguntado cuántos goles le anotarían Mezut Özil y compañía a Guillermo Ochoa –¿ya mencioné que hace un año, en La Copa Confederaciones, la sub-21 de Alemania, aplastó 4 a 1 al equipo estelar de Juan Carlos Osorio?–, recordé la sensación que he experimentado cada vez que la selección pierde un partido mundialista y también recordé la sensación que he experimentado cada vez que la selección anota un gol en un partido mundialista.

Mientras el camino hacia la casa de mis papás se me hacía eterno, tuve un sentimiento agridulce: obviamente, como aficionado al futbol –¡he visto durante casi treinta años a la selección mexicana en los mundiales!–, deseaba que el equipo obtuviera un buen resultado contra los alemanes, pero, objetivamente, incluso un empate parecía un resultado alejado de la realidad. 

Luego pensé en el equipo. Nunca me ha gustado "el sistema de juego" del Director Técnico. Aborrezco sus "rotaciones".

No comprendo por qué, exceptuando a los porteros –quienes tampoco tienen garantizada la titularidad de un partido a otro–, ningún futbolista tiene asegurada una posición fija... ¡ni siquiera dentro de un mismo partido!

No comprendo por qué “se quiebra la cabeza”. 
El fútbol es mucho más simple que el ajedrez. 

Para mí, no tiene ningún sentido habilitar como extremo a un centro delantero, ni habilitar como medio de contención a un defensa central, ni habilitar como volante ofensivo a un defensa lateral... 

Tampoco tiene sentido que estas "habilitaciones" dependan del equipo rival. 

(Si tu equipo se adapta a las necesidades del rival, ¿cuál es realmente tu sistema de juego?
¿La adaptación?)

Me parecía inverosímil que, después de haber dirigido al equipo desde hace 3 años –¡y sin haber conseguido ningún título!–, Juan Carlos Osorio todavía no tuviera una alineación... ¡a unos días del debut contra los alemanes en Lushnikí

Los antecedentes indicaban que el partido sería una catástrofe. 


https://www.eluniverso.com

Pero, en fin, si te gusta el futbol, no puedes escapar de un mundial*.

Llegué corriendo a la casa de mis papás. 

La televisión estaba encendida y ya había comenzado la ceremonia de los himnos.
Siempre me ha parecido un evento fuera de lugar, pero siempre me conmueve.

Siempre he envidiado a los futbolistas cuando las cámaras los toman, mientras ellos entonan el himno de su país. 
Siempre me ha intrigado saber qué sienten los jugadores en ese momento. 

¿Estarán conscientes de que paralizan a un país entero y de que millones de compatriotas –incluyendo probablemente a aquellos que aborrecen el futbol– los ven por televisión en ese preciso momento?
¿Recordarán su partido de debut en alguna la liga amateur, soñando con ese preciso momento?
¿Recordarán haber visto otros partidos de la Selección Nacional como aficionados y haber deseado representar a su país algún día?
¿Recordarán las adversidades que enfrentaron para llegar a ese preciso momento...?

Estaba tan exaltado que ni siquiera presté atención a las alineaciones. 
Tomé asiento frente al televisor y traté de tranquilizarme.  

No tenía altas expectativas de este partido y el mundial no me interesaba tanto como en otras ocasiones, pero la ceremonia de los himnos me conmovió más de lo que había imaginado.  

(¿Es tan difícil comprender que los aficionados debemos esperar cuatro años para ver un partido de esta magnitud?

¿Es tan difícil comprender que la selección mexicana nunca había debutado contra la selección alemana y que las probabilidades de que ocurra otro enfrentamiento similar son muy bajas...?) 


https://www.webadictos.com
No había transcurrido ni un minuto del partido, cuando la selección mexicana tuvo la primera opción clara de gol. 

Hirving Lozano recibió un sorpresivo pase de Carlos Vela dentro del área alemana. Sólo tuvo que esquivar a Joshua Kimmich para disparar desde el vértice del área chica

Jerome Boateng –el defensa multicampeón del Bayern de Münich– alcanzó a barrerse cuando el balón iba con trayectoria de gol y no parecía que Manuel Neuer pudiera hacer mucho para evitarlo. 

Tuvimos el primer tiro de esquina del partido a favor. 

Más adelante, Miguel Layún y Héctor Herrera pusieron a prueba a Manuel NeuerTimo Werner y Toni Kroos hicieron lo mismo con Guillermo Ochoa

A los veinte minutos, el partido seguía equilibrado. 

Éstos no parecían los futbolistas mexicanos que perdieron en Santa Clara contra los chilenos, ni aquéllos que perdieron en El Estadio Olímpico de Sochi contra la sub-21 de Alemania.

Eran los mejores minutos de todos los partidos que habían jugado durante los tres años que los había dirigido Juan Carlos Osorio.

A pesar de todo, estaba seguro de que los jugadores mexicanos se cansarían (había pasado otras veces en el proceso mundialista de Osorio) y que los alemanes pronto se apoderarían del balón y que dominarían el partido. 

https://www.elimparcial.com

Sin embargo, en un ataque de la selección alemana, Héctor Herrera se barrió y logró quitarle el balón a un delantero alemán en los límites del área mexicana. 

Héctor Moreno recuperó el balón y le mandó un pase a Javier Hernández hasta el círculo central. 

Javier Hernández, de espaldas a la portería alemana, le devolvió el balón a Andrés Guardado y se desmarcó. 

Andrés Guardado le regresó la pared a Javier Hernández, que ya estaba desmarcado y corriendo de frente hacia la portería de Manuel Neuer

Javier Hernández condujo el balón unos metros, acercándose cada vez más al área alemana, y le dio un pase a Hirving Lozano en el momento preciso.


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Hirving Lozano esquivó a Mezut Özil y volvió a quedar solo en el vértice del área chica alemana, como en la primera jugada de peligro del partido.

Tras hacer una pequeña pausa, antes de que Toni Kroos llegara a incomodarlo, disparó con la pierna derecha y venció a Manuel Neuer

Eran las 11: 32 en la Ciudad de México.

El ruido estalló en la casa y en la calle. 

Los medios de comunicación dijeron que incluso se registró una actividad sísmica leve en el momento en que cayó la anotación.

Contra todo pronóstico, la selección mexicana de futbol estaba arriba en el marcador. 

Era la primera selección de CONCACAF en toda la historia de los mundiales en tomar ventaja contra una selección alemana. 

Alemania se volcó al ataque, en busca del empate.

Tony Kroos estrelló un balón en el travesaño de la portería de Guillermo Ochoa unos minutos después. 

Terminó el primer tiempo.


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Aunque todos los que veíamos el partido por televisión en casa de mis papás temíamos que los alemanes empatarían y que le darían la vuelta al marcador en los últimos minutos (¿cómo olvidar la famosa frase de Gary Lineker**, o aquel partido en Montpellier?), la selección mexicana no perdió la ventaja. 

Los futbolistas mexicanos nunca se cansaron -incluso generaron más opciones claras de gol, que Javier Hernández y Miguel Layún no pudieron concretar- y tuvieron más o menos controlados a los jugadores alemanes. 

Cuando el árbitro dio por concluido el partido, no lo podía creer. 

¡Este partido es apenas el segundo partido debut que pierde una selección alemana en todas las ediciones de Copas del Mundo en las que ha participado...!

https://www.fifa.com
Algún día recordaré con nostalgia este día. 

Poco a poco iré olvidando los detalles –qué comimos después del partido y sobre qué cosas hablamos; cómo volví al departamento; qué hice al volver al departamento y quiénes estaban allí, cuántas veces vi la repetición del gol...–, pero estoy seguro que seguiré recordando cómo me sentí a las 11: 32 de ayer.

Estoy seguro que también recordaré quiénes estábamos viendo en vivo el partido por televisión en casa de mis papás y cómo celebramos el gol y cómo nos quedamos atónitos cuando terminó el partido.

Esta entrada será mi testimonio. 

*Recomiendo el documental Les Bleus: une autre historie de France.

**"El futbol es un deporte en el que juegan veintidós jugadores y siempre ganan los alemanes."


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