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jueves, junio 13, 2024

para que nunca me digas que no


no me soporto

me gusta Fobia
pero soporto menos a sus fans
de lo que me soporto a mí mismo

la música
al principio
me llevó al borde
del éxtasis
pero ahora 
me hace sentir 
diferente
como si estuviera ebrio
como si hubiera bebido mucho
como si bebiera por inercia
como si supiera cuánto daño
estoy haciéndome
y no me importara
en absoluto

pero la música
también me hace recordar otras cosas
cuando estaba en el limbo
cuando ya no era posdoc
cuando tampoco tenía un contrato definitivo
cuando estaba asilado en una oficina de divulgación
cuando un par de tontos estudiantes de licenciatura
se acercaban a mi escritorio
y ni siquiera me saludaban
cuando me aceptaron mi primer paper
como autor corresponsal
cuando fuimos a escuchar a Mark Lanegan
el día que publicaron mi primer paper 
como autor corresponsal

cuando me enfoqué en escribir una novela
para concursar en el premio mauricio achar
cuando fuimos a entregarla hasta polanco
cuando volvimos a la casa en transporte público
cuando escuchaba esta canción de fobia
y en el fondo sabía que esa novela 
en cierta forma era lo que me transmitía esa canción
y sin embargo no me dejé llevar por el impulso
y escribí una novela que nadie leyó

hoy sólo sé que volveré a escribir esa novela
que ya pasó por otra re escritura 
en otra etapa crítica de mi vida
y que la escribiré para que sea 
el tipo de novela que puedes leer en un sólo día

domingo, diciembre 20, 2020

20 de diciembre del 2020



Es un domingo inusual
Es el 20 de diciembre del 2020
Es un domingo tan inusual que incluso he despertado de un sueño tibio
Es un domingo tan inusual que incluso las pesadillas me han dejado en paz
Incluso mi esposa y yo hemos despertado al mismo tiempo
Incluso los gatos toleraron el ayuno y se quedaron en la cama y se volvieron a dormir
Incluso mi malestar gástrico de todas las mañanas no ha venido a fastidiar

Es un domingo muy inusual
He permanecido en la cama después de las 6 de la mañana
He conversado con mi esposa después de las 7 de la mañana
He calentado agua y me he tomado tranquilamente un té de tila después de las 8 

Es mi cumpleaños

jueves, diciembre 17, 2020

Compulsivo


Sentir el pecho ardiendo en llamas
Como si una corona de espinas fuera creciendo en tu corazón

Dar vueltas en la cama infinitamente
Como si estuvieras remando en un océano en busca de tierra firme

Sentir que la cabeza es una granada a punto de estallar
Como si cada idea fuera uno de los mecanismos que activan una bomba

Cerrar los párpados para anegarse de oscuridad
En la oscuridad de tus obsesiones
Abrir los párpados para respirar la misma oscuridad al desnudo

Levantarse de la cama
Absorber el frío para apaciguar el incendio en tu cerebro
Como si fuera un vaso de agua y como si tuvieras sed diabética

Tratar de ignorar los pensamientos de toda la noche
Caminando con los pies descalzos en la helada loseta
Orinar durante tres minutos ininterrumpidos en el baño
Escuchar tus vísceras exigiéndote acabar con el ayuno

Revisar el teléfono maldito en busca de malas noticias
Encontrar desconocidos que son expertos en tus defectos y en tus ambiciones
Encontrar idiotas que repiten como máquina contestadora lo que dicen otros idiotas
Encontrar enemigos a la vuelta de la esquina de cualquier publicación en redes sociales
 
Encender la computadora, esperar a que carguen todos los programas que usas
Y adentrarse en la monotonía de los últimos pésimos días de pésimas noticias 

lunes, noviembre 02, 2020

Helada o hirviente


Tratas de templar el agua de la regadera
Y de ignorar las voces que te dicen qué estás pensando

El agua que cae sobre tu cuerpo impuro es como tu vida
Tampoco tiene puntos intermedios
Es negra o blanca o hirviente o helada

En la frontera del dolor de la vigilia y del placer de los sueños
Tus miembros se hinchan involuntariamente como un globo de sangre
Y los ves como un pescado que agoniza afuera del río
Y los sientes intentar aferrarse a la vida
Y sientes su dolor y lo respiras en tu piel

Algunos pensamientos vagos surcan tu cerebro adormecido
Algunos cuerpos vagamente deseados en el sueño emergen bajo la regadera
Destrozan la estrechez de la realidad y la monotonía
Como si la realidad y la monotonía fueran una botella de vidrio
Que se quiebra contra las baldosas del baño

El pescado se convulsiona violentamente en la palma de tu mano
El chorro de agua helada que cae de la regadera 
Y que inunda poco a poco tu existencia flotante en el limbo de otro día
Es el túnel de luz que lo guía a su propia muerte

Ahora te das una bofetada para despertar
Y tus ojos enceguecidos por el shampoo
Arden como una marca de hierro incandescente
En tu epidermis más sensible
En donde habitan los corpúsculos de Pacini
Y los corpúsculos de Krause

Lejos quedó esa chica que conociste en la secundaria
Y que parecía hacerle el amor a tus manos con sus manos suaves
En la penumbra de ese sueño que soñaste hace mil años
Y que súbitamente recordaste hoy
Cuando el agua hirviente de la regadera
Atravesaba tus manos y quemaba los resabios del sueño 

Tu miembro-pez recién pescado por la vigilia
Deja de convulsionarse conforme el agua
Muta nuevamente de helada a hirviente

Ahora piensas en la escritura de ese artículo
Que tienes escribiendo mil años
Visualizas un día más de escritura
Otras diez horas del día destinadas a su escritura
Tu pronóstico es que al final del día
Tal y como ha ocurrido en los últimos mil años
No habrá habido un gran avance

El agua continúa cayendo
Y es como tu existencia:
Negra o blanca
Hirviente o helada

martes, octubre 20, 2020

Vuélvete a dormir

El dolor del ayuno atraviesa todas las fronteras liposolubles de tu cuerpo 
como si fuera una píldora cuyo propósito es mantenerte despierto y asustado
Es un tráiler escandaloso que hace rugir su motor y que circula a toda velocidad 
a medianoche en la autopista desierta que te lleva al despeñadero
Es un hierro incandescente que marca un número maldito en tu piel 
y que chamusca todas tus vísceras en la febrilidad del insomnio
Es una ráfaga de aire putrefacto que anega tus pulmones de cloaca 
henchidos de esporas precisamente cuando estás paranoico 
y a punto de vomitar todas las drogas ilícitas 
que consumiste para disfrazar tu inestabilidad emocional
Es una corriente de jugos gástricos que sofoca la garganta 
de la misma forma en que lo haría un nudo 
imposible de desatar en el corazón de tu existencia

Trata de ignorar a los gatos que pelean 
y que cazan bichos imaginarios en la penumbra del amanecer 
Trata de ignorar las campanas que tañen violentamente 
en la catedral de tus entrañas hambrientas 
Trata de ignorar el bullicio del tren subterráneo 
que avanza entre los túneles de tus necesidades fisiológicas 
Trata de ignorar el calambre que recorre tu vejiga 
como una arcada eléctrica que te exige levantarte de la cama 
y orinar tres días consecutivos
Trata de ignorar las voces esquizofrénicas 
que sacuden sus alas de buitre dentro de tu cabeza 
y que te dicen todo lo que podrías hacer en el día 
si supieras cómo ser más práctico 

Trata de ignorar esta sensación lacerante 
que es un ejército de hormigas invisibles y venenosas 
que recorren tus entrañas a toda prisa 
Trata de ignorar estos efluvios de melancolía 
que se abren camino en tu tracto gastrointestinal
como un sufrimiento tecnicolor indecible
Trata de ignorar estos resabios de angustia
que se adentran en las fenestras de tus capilares hidrofílicos
como si fueran una horda de gladiadores violentos 
que conquistaron al pueblo ávido de sangre y muerte en El Coliseo Romano 
y que después violaron y destruyeron todo lo que apreciaban
quienes los esclavizaron

Trata de ignorar estas vibraciones rapaces que asolan tus oídos como mosquitos
y que saquean y que incineran todo lo que ven a su paso 
y que ultrajan todos los secretos que guardas en el ático de tu cerebro
Trata de ahogar en paraformaldehído todos estos pensamientos pesimistas 
que surcan tu mente chamuscada por el dolor del ayuno
Trata de enfocarte en el canto de los gallos que amanecen a lo lejos 
y que son indiferentes a tu nula capacidad para reposar y para mantenerte dormido
Trata de enfocarte en la suave respiración de la reina de los panales 
de abejas que descansa junto a ti
Trata de vislumbrar el vaivén y la brisa del mar en su respiración 
Trata de escuchar la música de su existencia relajada y entregada al sueño

Trata de pensar que su respiración es el rumor del océano 
que mitigará el incendio de tu insomnio

Trata de volver a dormir

jueves, mayo 16, 2019

Camina


Desde hace varios días, me siento más cansado que de costumbre.
Despierto a las tres de la mañana de alguna pesadilla.
En algún momento, me quedo dormido otra vez.

Me levanto de la cama a las cinco de la mañana.
Alimento a los gatos. 
(Yo digo que les doy de comer cuando me levanto, pero la realidad es que ellos me levantan para que les dé de comer.) 
Me baño mientras intento recordar por qué soñé lo que soñé.
Me visto mientras intento explicarme por qué soñé lo que soñé. 
Desayuno mientras reviso el pronóstico del tiempo y mis redes sociales en el teléfono.
A veces, después de un amanecer helado, la tarde se pone calurosa. 
A veces, después de un amanecer soleado, cae una tormenta por la tarde. 
A veces, aun cuando no faltan los memes sobre Obrador, hay otra clase de memes divertidos.

Uso el transporte público.
Camino alrededor de treinta minutos. 
Me olvido de escribir para mi propio placer y me enfoco en mi trabajo.

El malestar gástrico me obliga a almorzar mientras trabajo. 
El malestar desaparece paulatinamente mientras almuerzo y me enfoco en  mi trabajo. 
El malestar gástrico resurge y nuevamente debo comer un refrigerio.
Cuando el malestar gástrico desaparece, vuelvo a enfocarme en  mi trabajo.
Comer para evitar el malestar gástrico no es agradable. 

Ya dieron las seis de la tarde.
Salgo de la universidad. 

Camino alrededor de treinta minutos. 
Uso el transporte público.

Vuelvo a la casa. 
Como una vez más.
Leo cosas que no tienen ninguna relación con mi trabajo. 
Escribo cosas que no tienen ninguna relación con mi trabajo.

A veces veo la televisión.
Hay tantas cosas en Amazon y en Netflix que me la paso buscando qué voy a ver.  

Me acuesto alrededor de las once de la noche.

A veces estoy tan casado que me quedo dormido rápidamente. 
A veces no puedo dormir por estar pensando en cosas que no deberían tener importancia. 
A veces no me despierto a las tres de la mañana.
A veces no me quedo dormido rápidamente.

A veces, cuando no puedo volver a dormir, me pongo a leer.
A veces, cuando no tengo ganas de leer, me pongo los audífonos y escucho música.
A veces, cuando no tengo ganas de escuchar música, me levanto de la cama y me pongo a escribir. 

Al día siguiente, después de casi ocho horas de ayuno, me levanto de la cama con unas terribles náuseas. 

Todo se repite desde el primer párrafo.

Hoy me siento aletargado.  
Hoy es uno de esos días en los que todo me parece horrible. 

Creo que necesito hacer (más) ejercicio. 

No es suficiente caminar alrededor de treinta minutos todos los días, ni comer regularmente verduras y frutas desde hace tres años.
No es suficiente caminar alrededor de treinta minutos todos los días, ni evitar regularmente bebidas azucaradas y refrescos y alcohol desde hace tres años.
No es suficiente caminar alrededor de treinta minutos todos los días y no fumar desde hace casi tres años. 

viernes, julio 22, 2011

Todas las cosas que te escribo


Ardes como una hoguera, sentada junto a mí

El reflejo de la pantalla alumbra tu rostro 
Tus ojos sedientos de luz me queman y me hipnotizan
Tu lápiz labial resplandece como una puerta cósmica

Pierce Brosnan desciende a un volcán peligroso
Mis ojos sólo quieren estrellarse en el interior de tus pupilas 
Mi corazón late con tanta fuerza que parece una bomba 

He pensado que tu boca es un túnel de infinito placer 
Y que las profundidades de tus labios son como el mar

He soñado que tú explotas cuando recorro tu piel 
Y que los pliegues de tus manos son un mapa celestial 

Ardes como una hoguera, sentada junto a mí

Resplandeces brevemente como un relámpago 
Tu cabellera es un río que cae a través de tus hombros
Tu sonrisa es una cascada que ilumina mi corazón 

Si fingiera un accidente y tocara una de tus manos
Te diría que me interesas y me dirías que tienes novio
Te diría todas estas cosas y me romperías el corazón 

He pensado que eres la cura de este aburrimiento
Y que la adolescencia sería más soportable contigo 

He soñado que en ocasiones yo también te intereso 
Y que te leo en voz alta todas las cosas que te escribo 

Lunes 28 de abril, 1997

martes, enero 27, 2009

Spray de campos de lavanda



Camino despacio a través de la estancia

Me extravío en los confines del aromatizante ambiental Glade 

Los campos de lavanda salpican mis fosas nasales como lluvia de verano en forma de spray 
Los campos de lavanda se precipitan en mi bulbo olfatorio como una cascada de recuerdos
Los campos de lavanda  neutralizan el escandaloso olor de la yerba chamuscada

Su perfume me tranquiliza y me parece que voy avanzando entre nubes de espuma de mar
Siento que estoy en el interior de una cálida salmuera sonoamortiguada
Y no me importa nada más que mi capacidad para recordar cosas que nunca fueron

Mientras me sumerjo en la nostalgia efímera de todas las tardes
Pienso que la experiencia siempre involucra cierto nivel de paranoia
Y comienzo a preocuparme por las personas que puedan sorprenderme así

Odiaría si mis vecinos sospecharan que no se trata de que me guste mantener limpio el departamento 
Odiaría si mi familia supiera que necesito desconectarme de la realidad para soportar mi existencia 

Ellos no comprenderían nada




Cuando estoy paranoico, no puedo dejar de pensarte

Te encuentro en los rincones de mi memoria
Con tu suave cabellera rizada y tus ojos de sándalo
Emergiendo de las cosas irrelevantes que me obsesionan 

Avanzo muy despacio hacia la cama
Y me acuesto y me coloco los audífonos


Enciendo el ipod y cierro los párpados

Pienso que la almohada está hecha de cabellos
Y que los cabellos formaron parte de tu suave cabellera rizada
Y que soy un adolescente y que he vuelto a mi habitación
Después de un día cualquiera en la secundaria

Cuánto me gustaría volver a verte tal y como eras
Aunque fuera sólo durante un segundo



Quisiera contemplar tu mirada de leche de almendras
Y tu misteriosa dentadura llena de brackets
Y tu sonrisa fulminante que latía como una herida tibia
Y tus labios hinchados como un durazno a punto de madurar

Quisiera verte debajo del sol del mediodía

Todo transcurre en lentitud dentro de mi cabeza
Mientras intento recordarte exactamente como eras
Y el aromatizante ambiental Glade me remonta a tu rostro lleno de acné
Y vislumbro tu cuerpo en el patio de la escuela, desplazándose como un asteroide

Los audífonos a veces se incrustan como pájaros en las ramas de mi cabeza de árbol
Y hacen nidos de pájaros y me molestan como una piedra en los ojos
Y tengo que volver a cerrar los párpados para admirar la nostalgia dentro de mí 

martes, agosto 22, 2006

Tu ausencia ilumina mis sentidos


Esta noche no hay luna llena, y los automóviles ronronean en la calle. 

Todo está a oscuras, pero tu ausencia ilumina mis sentidos. 

Con mis anteojos de búho y mis zapatillas con almohadillas de felino, estoy listo para  hacer casi cualquier cosa. 

Me despojo de la pereza y salgo por la ventana.

Adopto una posición de esfinge -no sé por qué les resulta tan admirable a mis humanos- y vislumbro las siluetas de otros animales fantásticos en los techos de otras casas. 

Algunos de esos animales fantásticos son entes de luz -como yo- y otros simplemente son personajes de la noche que merodean mi hogar. Los llamamos roedores con alas. 
La ciudad es su imperio cuando todo está a oscuras, pero durante el día son unos cobardes. 


Un ente de luz también adopta una pose de esfinge y descansa a unos metros de mí. Su cola se mueve como una culebra embrujada. Está alerta. Le maúllo débilmente, para averiguar si está de mi lado o si es mi enemigo. 

Escucho selectivamente, en busca de una señal. Ignoro el sonido que hacen los pájaros al silbar entre los ruidos de la calle -parece que gorjean sobre el asfalto- y le presto más atención a los murmullos de los insectos que se esconden en las azoteas y a las goteras que empañan los espejos retrovisores de los automóviles.   

Los grillos tienen una junta para decidir si pueden emparentar con las hormigas. 
Los humanos se comportan como seres enajenados por el dinero y la televisión, conduciendo sus automóviles que todavía no terminan de pagar.

Un techo resplandece a lo lejos. Se ve como una enorme herida con sangre humana seca. 

Algunas veces los techos parecen cuerpos de plástico, pero no esta noche. 

El ente de luz se mueve sigilosamente y posa su mirada en mí. 
Me erizo y le bufo. Definitivamente no reconozco si su mirada es amistosa. 
Le cuelga algo del hocico, y me lo ofrece como un símbolo de paz. 

Pero yo pienso:

"¡Lárgate! ¡Sube a otro techo! ¡Hurga en la oscuridad de otra noche!"