Un tipo de Ocesa se nos acerca, le echo un ojo a mi reloj y con la otra mano sostengo una cerveza, van a dar las 7 pm, las luces de El Palacio de Los Deportes están todas encendidas, le echo un vistazo al recinto, no parece estar ni a la tercera parte de su capacidad, quién sabe si se llene. Le doy un sorbo a la cerveza, está tibia, su sabor me remonta a otros tantos conciertos en El Palacio de los Deportes, todavía es temprano, este concierto está anunciado a las 8 y media. No habrá banda telonera.
sábado, agosto 16, 2025
whisper secrets for me
sábado, julio 19, 2025
The waiting drove me mad
Durante casi 20 meses consecutivos había estado corriendo “los experimentos”, todos los días, exceptuando uno que otro domingo, a las 8 AM. Nada ni nadie habían interrumpido esa rutina (“el amor por la investigación” y mi ingenuidad me cegaron y me hicieron creer que trabajar hasta en días feriados y en vacaciones, sin cobrar un centavo, eran la mejor forma en la que podía invertir mi tiempo y que me darían, tarde o temprano, la oportunidad de tener una plaza de académico de tiempo completo), pero, en fin, esa mañana rompí mi rutina. Las palomas, las cajas operantes de Skinner, Francis Mechner et al. y el laboratorio de Aprendizaje y Conducta Adaptativa, tuvieron que esperar. Pearl Jam había anunciado 2 fechas por primera vez en México, vendrían de gira con Riot Act –su séptimo álbum de estudio, lanzado apenas en el 2002, un álbum influenciado por el clima político y social que siguió a los atentados de Las Torres Gemelas y a la administración del “Texas leader”–, y esa mañana salían a la venta los boletos.
Traía mis walkman para matar el tiempo, así que me acomodé los audífonos, probablemente escuchaba Vs –uno de mis álbumes menos favoritos de PJ–, o la radio. Tomé mi lugar a varios kilómetros de distancia de las taquillas, entre toda esa gente melenuda con Levi’s, Martens y camisas de franela, y esperé. PJ nunca había sido mi banda favorita, mi devoción por Kurt Cobain me impedía apreciar su música, más bien creía que Vedder era un oportunista –lo delataba su desastroso pasado con Bad Radio, cuando era un desesperado imitador de Anthony Kiedis– y también creía que todo ese lío legal que PJ había armado en contra de Ticketmaster en la gira de Vitalogy sólo era mercadotecnia. Sin embargo, la chica con la que salía entonces era súper fan de la banda y me había convencido de que no podíamos perdernos ese concierto, así que allí estaba, en una especie de soledad compartida, con toda esa gente.
Alrededor de las 9 AM, un tipo esparció el rumor de que se habían agotado los boletos para los dos conciertos. Casi de inmediato, otro tipo esparció buenas noticias: Vedder y compañía acababan de abrir una tercera fecha. Sintonicé la radio en mi walkman (o eso creo) y Rulo, “el profeta de la radio pública para dummies”, lo confirmó. Así que sólo tenía que seguir esperando. La fila avanzaba lentamente, mientras escuchaba una y otra vez Vs, mientras me preguntaba una y otra vez cómo habría sido mi vida si hubiera estado consciente de la escena musical de Seattle en septiembre y en octubre de 1993, cuando salieron a la venta In Utero y Vs, cuando In Utero vendió alrededor de 200, 000 copias en su primera semana de lanzamiento, cuando Vs vendió más de 900, 000 copias en los primeros cinco días de su lanzamiento, cuando yo sólo era un mocoso de secundaria y convivía con otros mocosos que sólo tomaban Tecates a escondidas y que no sabían ni quiénes eran los Caifanes..., ¿habría seguido el camino de la academia, o me habría convertido en un imitador de Cliff Poncier...?
Tal vez dieron las 11 AM, cuando compré tres boletos: uno para la chica que me había convencido de ir a ese concierto, uno para Diego –mi hermano, el menor, que estaba terminando la secundaria– y uno para mí. Tal vez no me quité los audífonos y continué escuchando Vs, tal vez caminé de vuelta hasta Velódromo y transbordé en Centro Médico, tal vez caminé desde Copilco hasta la Facultad de Psicología y fui al laboratorio de Aprendizaje y Conducta Adaptativa, tal vez me encargué de correr las últimas sesiones experimentales, no lo sé. Lo que sí sé es que estuve en el concierto de PJ del 19 de julio del 2003 en El Palacio de Los Deportes, fue un sábado y llovió, y me tomé una o dos cervezas, teníamos unos lugares horrendos, PJ abrió con “Wash”, la banda tocó 3 canciones consecutivas, después de “Given to fly” hicieron la primera pausa del concierto y Eddie dijo algo como: «Sábado por la noche en México... Hablo español un poco... Lo siento...», y la gente lo ovacionó. Somos un público fácil.
En el concierto –que fue el último de la gira Riot Act por Latinoamérica y que transmitieron en vivo por radio a toda Latinoamérica– pasó de todo: Vedder llamó por teléfono a Marky Ramone, unos mariachis se subieron al escenario y le cantaron “Las Mañanitas” a Stone Gossard, Corin Tucker –la guitarrista y cantante de Sleater-Kinney– también se subió al escenario y acompañó a PJ a cantar “Hunger Strike”, las dos o tres últimas canciones las pasaron casi en directo por Telehit...
Hoy también es sábado, a lo mejor llueve por la tarde, a lo mejor escucharé un rato Riot Act y trataré de pensar en que no han transcurrido ya 22 años.
domingo, octubre 14, 2018
Live Mud (2007)
Live Mud es uno de los álbumes en vivo de Mudhoney. Fue lanzado en vinilo por SubPop en el 2007 y sólo existen 500 copias.
Fue grabado en El Palacio de Los Deportes por Brett Eliason con el equipo de grabación de Pearl Jam. La banda tocó canciones de Superfuzz Bigmuff (1988), Piece Of Cake (1992), Since We've Become Translucent (2002) y Under A Billion Suns (2006).
Según algunos blogs que he leído, la mayoría de los asistentes a ese concierto no conocían a esta legendaria banda de Seattle y quienes sí la conocían consideraban que se merecía un mejor escenario que abrir los conciertos de Pearl Jam del 2005 en la Ciudad de México y en Monterrey, durante su primera visita a nuestro país.
Stone Gossard, Jeff Ament, Steve Turner y Mark Arm tocaron juntos en Green River antes de que el sonido Seattle se volviera tan popular. Esta banda se disolvió a finales de los 80 y dio lugar a Mudhoney y a Mother Love Bone.
Cuando Andy Wood, el vocalista de Mother Love Bone, murió prematuramente debido a una sobredosis de heroína, Mother Love Bone se disolvió.
Chris Cornell, Stone Gossard y Jeff Ament quisieron rendirle un homenaje póstumo a Andy Wood y formaron Temple Of The Dog.
Mike McCready y Eddie Vedder también colaboraron en este proyecto del que surgió Pearl Jam.
Dos años antes del concierto en el que fue grabado Live Mud, Pearl Jam vino a México por primera ocasión.
Originalmente darían dos conciertos, pero los boletos se acabaron en un par de horas y los organizadores abrieron una fecha más. El mismo día que se anunció la tercera fecha, me fui a formar desde muy temprano a las taquillas de El Palacio de Los Deportes y conseguí tres boletos.
Nuestros lugares estaban junto a las escaleras de la sección más barata -apenas podíamos estirar las piernas-, pero fue un gran concierto.
El último de la gira de Riot Act (2002).
Sleater-Kinney fue la banda telonera.
El concierto duró casi tres horas -incluso fue transmitido por radio a toda Latinoamérica-, Pearl Jam tocó la mayoría de sus éxitos, Corin Tucker cantó Hunger Strike a dueto con Eddie Vedder y unos mariachis le cantaron las mañanitas a Stone Gossard.
Cuando Pearl Jam volvió a México en el 2005, no tenía dinero.
Acababa de tener mi primer trabajo como profesor de asignatura (conseguí un par de horas en el Departamento de Psicología de la Ibero) y pude haber ahorrado el dinero que me pagaron (no era mucho, pero fue el primer sueldo que obtuve en el que importó mi licenciatura) y pude haberme comprado un boleto en primera fila para escuchar a Mudhoney y a Pearl Jam, pero me lo gasté en un viaje que no tuvo ningún sentido.
Pearl Jam había tardado muchos años en venir a tocar a México y estaba convencido de que habían regresado tan sólo dos años después de su primera visita porque se habían dado cuenta que era un buen negocio tocar aquí.
(Tal vez sólo les gustó el público mexicano y por eso regresaron tan pronto.)
De haber sabido que Mudhoney tocaría en ese concierto, lo habría pensado mejor.
Cuando descubrí este álbum y comencé a escucharlo, me di cuenta de que lo único que realmente recuerdo de esos días es que los Pumas perdieron contra Boca Juniors la final de La Copa Sudamericana.
Es tan absurdo...
Live Mud (2007)
Circo Volador (2014)
Palacio de Los Deportes (2005)
miércoles, septiembre 19, 2018
Desde mañana vamos a jugar sin ti
Una vez me encontré a Paco Huidobro en Guitar Gear.
No pareció molestarse porque lo reconocí -incluso sonrió-, así que me acerqué y le pregunté si podía tomarme una foto con él.
Jamás había hecho algo así y no quería ser inoportuno; no quería ser como uno de esos locos fanáticos que no respetan la privacidad de sus ídolos cuando los ven en persona, pero me sentí tentado.
Aunque Huidobro platicaba con alguien sobre unos pedales para guitarra, accedió amablemente. Me cayó muy bien. Lo había visto en algunas entrevistas por televisión y me parecía un tipo temperamental al que no le gustaba la fama.
Al salir de la tienda, lamenté no llevar mi copia de Leche (1993) -es el álbum de Fobia que más me gusta- y de no haber tenido la oportunidad de pedirle a Huidobro que me lo autografiara.
¿Cómo iba a saber que me lo encontraría ese día, en esa tienda?
Estaba en segundo año de preparatoria cuando escuché Mundo Feliz (1991).
Sólo escuchaba a Nirvana, a Soundgarden (los Foo Fighters acababan de lanzar su primer álbum) y a bandas de ese estilo. Casi no escuchaba rock en español, pero el segundo álbum de Fobia me gustó.
Ese álbum tenía canciones con letras muy extrañas. Los efectos de la guitarra y del sintetizador le daban a las canciones un sonido especial. Los coros de las canciones eran pegajosos. La batería y el bajo no eran sólo instrumentos de acompañamiento.
Tenía la idea de que Fobia era una banda radio-friendly (no me gustan los anglicismos, pero no se me ocurre un mejor término en este momento) y sin embargo tenía todos sus álbumes de estudio. Me di cuenta de que mi mayor prejuicio hacia su música era que supuestamente los miembros de la banda provenían de familias con comodidades económicas.
¿Qué hay de malo en ello?
Crecí en un ambiente lleno de prejuicios.
Después de que Paco Huidobro fue tan amable conmigo en Guitar Gear, analicé la situación y volví a escuchar a Fobia.
Uno de mis primos escuchaba mucho rock en español. Era mucho más grande que yo y tenía una amplia colección de discos compactos. A veces lo acompañaba a alguna parte de la ciudad en su Sedán y él ponía música y me contaba de los conciertos a los que había asistido.
Mientras recorríamos la ciudad escuchando rock en español, él me hablaba de lugares como Rockotitlán y La Última Carcajada de La Cumbancha y de bandas como Soda Stereo, Héroes del Silencio, Caifanes, Café Tacuba, Cuca, La Lupita, Santa Sabina, Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio...
Supongo que me disgustaba un poco el hecho de que él no pareciera ser muy selectivo con la música que escuchaba. También tenía álbumes de Maná y de Mikel Erentxun, de The Cure y de Pearl Jam, de Billy Idol y de UB40, de José José y de Bronco...
Era suya la copia de Mundo Feliz que escuché cuando estaba en la preparatoria.
Anunciaron el re-lanzamiento de toda la discografía de Fobia en una colección de vinilos y que harían una gira que pasaría por algunas ciudades del país para celebrar los treinta años de la banda.
Los boletos para la única fecha de Pastel en El Palacio de Los Deportes se acabaron en un par de días, pero los organizadores abrieron otra fecha para el viernes próximo.
Da click aquí, si quieres escuchar El Cerebro
sábado, agosto 11, 2018
It's Not Enough Just A Touch
miércoles, diciembre 13, 2017
Tus ropas caen lentamente
A finales de los ochenta, Soda Stereo ya era una banda muy popular en México. Sus canciones sonaban en la radio todo el tiempo. Entonces yo era un niño y, sin embargo, recuerdo haber escuchado “Persiana americana”, “Cuando pase el temblor” o “Nada personal” mientras íbamos a ver a los abuelos en el auto de mi papá, o mientras mi mamá preparaba la comida y escuchaba la radio. No estoy seguro, pero tal parece que la influencia de Soda en la música latinoamericana era ya innegable. Tampoco estoy seguro de que entonces hubiera habido una audiencia tan culta como la de nuestros días, que no se cansa de denunciar que Soda plagiaba canciones y ritmos de otros continentes.
A pesar de tener estos recuerdos de mi infancia, empecé a escuchar a Soda seriamente, cuando Cerati promocionaba Fuerza Natural. La banda nacida en los sótanos de Buenos Aires ya se había desintegrado y había dado un memorable concierto final en El Estadio de River. MTV y otros medios importantes habían estado transmitiendo incansablemente “De música ligera” grabada en vivo en ese último concierto, en donde Gustavo se había despedido con un “Gracias totales” que terminó convirtiéndose en una especie de eslógan del rock n' roll.
Ya había escuchado a Cerati en un Vive Latino y en un festival donde también tocaron Café Tacuba y Placebo, pero no le había prestado mucha atención a su música.
Sólo recuerdo que en algún momento dijo que tocaría una canción de Luis Alberto Spinetta y que las mujeres no dejaban de gritar mientras él lo decía.
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| https://es.wikipedia.org/wiki/Spinetta/García |
La selección argentina siempre ha sido el némesis de la Selección Nacional -los había eliminado con un gol de Maxi Rodríguez en el mundial anterior y les había ganado la final de La Copa América de 1993-, y no quería quedarme con la idea de que a los argentinos sólo les importaba el futbol.
Javier Aguirre haría todo lo posible para que su equipo enfrentara al equipo de Diego Armando Maradona en Johannesburgo y para que fuera eliminado por segunda ocasión consecutiva por los argentinos en los octavos de final de un mundial, pero yo descubriría Artaud y Clics Modernos.
Esos álbumes me harían escuchar a Soda Stereo.
He leído artículos en revistas de música y tweets de gente que trabaja en la industria de la música y que critica severamente a Soda Stereo.
Los acusan de plagiar canciones de bandas europeas desconocidas y de haber tenido una gran influencia anglosajona en sus inicios.
No soy experto en música, pero no conozco a muchas bandas tan populares como ellos y que hayan evolucionado como ellos.
Sus álbumes pasaron del punk, del reggae y del jazz al funk, y del sonido de Nueva York al shoegaze, antes de tener un sonido propio.
Su primer álbum suena a The Police, pero el último suena a Soda Stereo.
Nadie puede negar que son una de las principales bandas del rock en español.
Descubrí a Soda Stereo poco antes de Gustavo Cerati sufriera el accidente cerebrovascular que lo mantendría en coma durante varios años.
Fuimos a ver el espectáculo de SEP7IMO DIA.
Fue un espectáculo asombroso.
Será lo más cerca que estaré de Soda Stereo en vivo.
miércoles, agosto 23, 2017
Estática de televisión, zumbido de abejas y estrellas de rock femeninas
El lunes 14 de agosto, Blondie y Garbage tocaron en El Palacio de Los Deportes y dieron el último concierto de la gira Rage And Rapture.
Esta gira comenzó en julio, recorrió varias ciudades de Estados Unidos y sirvió de promoción para Pollinator y Strange Little Birds, los más recientes álbumes de estudio de ambas bandas.
Los precios de los boletos fluctuaban entre los $500 y los $3000, pero el jueves anterior hubo una promoción de 2X1 y compré dos boletos por $700.
Hacía más de 15 años que no escuchaba a Garbage y su música me trajo recuerdos.
Cuando salió su primer álbum, estaba en el segundo año de la preparatoria y pasaba muchas horas viendo MTV.
Los programas que más veía eran Beavis & Butthead, Conexión, Hora Prima y Raizónica.
También pasaban muchos videos de Garbage.
De todos los que pasaban, el que más me gustaba era Queer.
Shirley Manson se veía tan impresionante en ese video que me obsesioné con la idea de tener una novia que se pareciera a ella.
Tenía curiosidad por escuchar a Butch Vig -fue productor de Gish, de Nevermind y de Siamese Dream, y luego formó su propia banda y comenzó a emplear loops- y a Eric Avery -el bajista original de Jane's Addiction-, que había grabado algunas canciones de Strange Little Birds y que acompañaba a la banda de Wisconsin en esta gira.
Blondie en realidad nunca me había llamado mucho la atención.
Aunque se trata de una de las bandas más reconocidas del punk rock -son contemporáneos de Ramones y de Television- y del new wave, sólo conocía canciones como Heart Of Glass, Call Me y The Tide Is High.
Debbie Harry a los 21 años de edad era mesera, bailarina a go-go y le servía tragos a celebridades de la época, vestida como conejita de Playboy, pero se convirtió en una influyente estrella de rock femenina.
Chris Stein, además de ser guitarrista, co-fundador de la banda y compositor de algunas de sus canciones más conocidas -Dreaming, Heart Of Glass-, es un reconocido fotógrafo que trabajó con Andy Warhol y que documentó la escena punk de Nueva York de la década de los 70.
Clem Burke, también conocido como Elvis Ramone por haber tenido un paso fugaz en los Ramones, además de tocar la batería, financia un proyecto de neurociencias cuyo propósito es estudiar los cambios plásticos que ocurren en los cerebros de los bateristas.
Nos bajamos en la estación Velódromo a las 6 de la tarde.
En el camino hacia El Palacio de Los Deportes pasamos por algunos puestos en los que abundaban las playeras para mujeres con el rostro de Debbie Harry.
También había algunos puestos donde vendían las versiones japonesas de algunos álbumes de Blondie, de Garbage, de The Cure y de NIN.
(Supuestamente Butch Vig trabajó en una mezcla de Fixed, Trent Reznor le dijo que esa mezcla era una "basura" y de esa anécdota proviene el nombre de la banda.)
En el puesto de mercancía oficial de Garbage había tazas y pines, playeras y stickers, llaveros y gorras.
Nunca había comprado boletos en esa parte de la sección C.
Estábamos a un costado del escenario y teníamos una vista excelente.
Garbage salió a tocar a las 8:45.
Abrieron su show con No Horses -esta canción no aparece en ningún álbum de estudio; sólo está a la venta en formato digital y sus ganancias están destinadas a la Cruz Roja Internacional-, Sex Is Not The Enemy y #1 Crush.
Casi todas las canciones de Strange Little Birds que tocaron, no las conocía el público.
Las canciones más ovacionadas fueron I Think I'm Paranoid y Cherry Lips (Go Baby Go!)
El setlist de Garbage fue casi idéntico al que estuvieron tocando en sus últimas presentaciones en Estados Unidos, e incluyó a la mayoría de sus canciones más conocidas.
Shirley Manson se dio tiempo para contar anécdotas relacionadas con la grabación de The World Is Not Enough -una canción que fue utilizada para promocionar la película de James Bond- y para expresar su admiración hacia Debbie Harry.
También aprovechó para agradecer al público mexicano -y en especial a la comunidad LGBT- que los ha apoyado durante más de 20 años de trayectoria.
Terminaron su show con versiones alternativas de Stupid Girl y Only Happy When It Rains.
Shirley se equivocó en algunos coros y el público tardó en reconocer de qué canciones se trataba.
La última canción que tocaron fue Vow.
Shirley Manson abandonó el escenario a rastras y Butch Vig se despidió de manera entusiasta.
Blondie salió a tocar a las 10:20, mientras una enorme pantalla detrás del escenario proyectaba estática de televisión y algunas bocinas emitían un ruido blanco que se confundía con el zumbido de las abejas.
Clem Burke usaba una playera del CBGB -el legendario club de Nueva York donde la banda comenzó a tocar en la década de los 70-, Chris Stein traía gafas oscuras y saco, y Debbie Harry vestía como abeja.
La gente había recibido bien a Garbage, pero fue evidente que la mayoría estaba allí para escuchar a Blondie.
La banda neoyorquina abrió su show con One Way Or Another.
Tocaron sus canciones más famosas, varias canciones de Pollinator, un cover de Bob Dylan -Rainy Women #12 & 35-, un cover de Céline Dion -My Heart Will Go On- y se despidieron del público con Dreaming.
Las última canción fue una sorpresa para mí, pues sólo conocía el cover de los Smashing Pumpkins que cantaba D'Arcy Wretzky.
Blondie me gustó más de lo que había imaginado.
Nunca me había puesto a pensar por qué sobrevivieron a la música disco y por qué siguen vigentes después de casi 40 años de trayectoria.
Es injusto que su canción más popular sea Heart Of Glass.
Algunas fotos son de Ocesa.
Setlist de Garbage
Setlist de Blondie
Clem Burke Drumming Project



























