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martes, junio 15, 2021

Bleach (1989)


Hace 32 años la disquera independiente SubPop publicó Bleach. Supuestamente el título del álbum debut de Nirvana proviene del slogan “bleach your works”, que formaba parte de la campaña publicitaria de concientización sobre el SIDA en Estados Unidos, a finales de los ochenta, dirigida a los heroinómanos, conminándolos “a limpiar con lejía” su parafernalia para controlar la propagación del virus. En algún libro cuentan que a Kurt Cobain se le ocurrió titular así al álbum, mientras la banda estaba de gira y circulaban en la camioneta de Krist Novoselic por las calles de San Francisco y se encontraban anuncios con este slogan en cada esquina de la ciudad.

Bleach fue grabado en el estudio Reciprocal Recording de Jack Endino –un productor conocido por su trabajo con otras bandas que tenían contrato con SubPop, como Mudhoney y Soundgarden–, en Seattle. A pesar de que Nirvana apenas comenzaba su carrera, ya tenía cierta reputación en Olympia, Washington, e incluso ya habían intentado firmar con otras disqueras, como K Records y Touch & Go. La experiencia que habían adquirido al tocar en clubes y en algunas fiestas, les permitió llegar al estudio de grabación de Jack Endino con una buena cantidad de horas de ensayo acumuladas y grabar la mayoría de las canciones de Bleach en una sola toma, en treinta horas y en cuatro sesiones, entre diciembre de 1988 y enero de 1989.

Puesto que Bruce Pavitt –uno de los propietarios de SubPop– no consideraba a Nirvana una de las mejores bandas de su sello discográfico –apostaba más por otras bandas nuevas, como Tad y Blood Circus– y no confiaba en las decisiones de la banda, incluso se involucró en la secuencia de las canciones de Bleach y esta situación demoró el lanzamiento del álbum hasta junio de 1989. 

En el mismo sentido, aun cuando las producciones de las bandas estelares de SubPop no superaban los $1000 dólares, y el costo, excepcionalmente, lo absorbía la disquera –o les “prestaba”, como anticipo, el dinero a las bandas–, la grabación de Bleach tuvo un costo de $600 dólares y el gasto lo absorbió Jason Everman, quien tocó en Nirvana durante algunos meses como segundo guitarrista. (Después de tener algunas diferencias “artísticas” con Cobain, quien consideraba que su presencia le daba un sonido demasiado heavy metal a la banda, se convertiría en bajista temporal de Soundgarden y luego se enlistaría al Ejército de Estados Unidos y combatiría en las guerras de Irán y de Afganistán.) (A pesar de que no tocó en ninguna de las canciones ni contribuyó en ninguna de las composiciones de Bleach, aparece en los créditos y en la portada del álbum). 

Además de Cobain —que aparece en los créditos del álbum como Kurdt Kobain— y Krist Novoselic, los bateristas Chad Channing y Dale Crover participaron en el álbum. 
Channing –quien más tarde sería reemplazado por Dave Grohl–, tocó la batería en la mayoría de las canciones; Dale Crover –el baterista de los Melvins–, tocó la batería en “Floyd The Barber”, en “Paper Cuts” y en “Downer”. 

Exceptuando “Love Buzz” –el cover que Nirvana había hecho a la canción de la banda europea Shocking Blue y que previamente había sido seleccionado por Pavitt y por Jonathan Poneman —el otro propietario del sello discográfico— para ser lanzado en la primera entrega del Club de Sencillos de 7" que recibían anualmente los suscriptores de SubPop–, todas las letras de Bleach son de la autoría de Kurt Cobain. 

A pesar de que la canción “About a girl” tiene un sonido pop (con una influencia más o menos clara de The Beatles), como resultado de la estrecha relación de Nirvana con los Melvins y de la admiración de Cobain por Mudhoney, el álbum tiene más similitudes con el heavy metal de los ochenta y con el hard rock de los setenta que con “el sonido Seattle” de los álbumes posteriores de Nirvana. 

Aunque la crítica especializada consideraba que Bleach era un álbum primitivo e identificaba a Nirvana como “unos sujetos que sonaban como Mudhoney, pero que no eran tan buenos como Mudhoney”, algunos músicos reconocidos como Thurston Moore –guitarrista y compositor de Sonic Youth– quedaron sorprendidos por el sonido del álbum e impulsaron la carrera de Nirvana (incluso Sonic Youth influirían en la decisión de Nirvana por terminar su contrato con SubPop y firmar con la disquera trasnacional de David Geffen).

Las letras de las canciones de Bleach tienen un tono oscuro y pesimista. Abordan la desesperanza, la claustrofobia, el abuso sexual y la rebelión contra los estereotipos de la sociedad, y sus protagonistas se encuentran en la barbería esperando ser afeitados por un grupo de sodomitas o están cautivos como mascotas en una jaula, recibiendo un trato indigno de los humanos a quienes idolatran. 

Supuestamente, Cobain escribió las letras de todas las canciones de Bleach en un par de días, durante la grabación del álbum y bajo una tremenda presión, pues SubPop quería que Nirvana encajara en el sonido “grunge” que los periodistas de rock comenzaban a asociar con la disquera y con las emergentes bandas de Seattle de aquella época.

Sin embargo, entre los demos de Nirvana que han sido publicados desde la muerte de Kurt Cobain en compilaciones oficiales, como With the lights out, o no oficiales, como Outcesticide, y en documentales como Montage of heck, hay algunos que datan de los meses previos a la grabación de Bleach y en los cuales se encuentran algunas versiones preliminares de “About a girl” –una canción que Kurt Cobain compuso para Tracy Marander, su novia de entonces y quien tomó la fotografía de la portada del álbum–, y otras versiones de “Sifting” y de “Blew” con letras distintas.

Junto con “School”, “Blew” y “Negative Creep”, “About a girl” formó parte del repertorio de canciones de Bleach que Nirvana continuó tocando hasta su última gira de 1994. Este álbum fue re-editado en 1992, tras el éxito de Nevermind, y re-masterizado en el 2009, cuando se cumplieron veinte años de su lanzamiento. Si el lector de este blog sólo conoce las canciones más populares de Nirvana, Bleach podría cambiar radicalmente la impresión que tiene de su música.



jueves, octubre 31, 2019

Jueves 31 de Octubre de 1991


Mientras voy en un taxi, de vuelta del consultorio dental a la casa, sin dos molares que estuvieron molestándome toda la semana, con la mitad de la cavidad bucal bajo el efecto de múltiples inyecciones de lidocaína, y sintiéndome paranoico (no puedo ignorar las dificultades que tengo para tragar saliva y creo que empezaré a ponerme ansioso y que me sofocaré) y al mismo tiempo sintiéndome un boxeador que acaba de recibir un poderoso puñetazo en la mandíbula que lo ha dejado medio noqueado y dolorido, intento recordar cuándo escuché por primera vez alguna canción del concierto de Nirvana de la noche de Halloween de 1991. 

Desde la mañana estuve pensando tanto en este concierto que incluso en
 mi clase, mientras les hablaba a mis alumnos sobre la farmacodinamia de las benzodiacepinas, tomé como ejemplo el caso de Kurt Cobain, cuando supuestamente había intentado suicidarse mezclando Rohypnol –el Valium mexicano– con champaña, unos meses antes de su muerte, y su esposa lo halló en estado comatoso en la habitación de un hotel de Roma, después del último concierto en la carrera de Nirvana. 

Espero que al menos haya quedado claro que ambos compuestos activan al sistema gabaérgico.

(Luego me desvié un poco del tema y les hablé del aniversario del concierto y los invité a que lo escucharan por su cuenta, si no conocían a Nirvana; para mi sorpresa, algunos de mis alumnos no saben quién es Kurt Cobain.)


El taxi circula a través de la Avenida Tollocan y yo me siento tan incómodo que lamento no haber acudido con frecuencia al dentista –¡hacía más de veinte años que no acudía al dentista!– y también lamento que no me hubieran extraído las muelas del juicio mucho antes de que se volvieran un problema y de que deterioraran los molares adyacentes.

Quiero ignorar el dolor y la hinchazón y me concentro en calcular el tiempo que ha transcurrido desde ese jueves 31 de octubre de 1991 y caigo en la cuenta de que han pasado veintiocho años –¡un año más que la edad que tenía Cobain cuando fue hallado muerto en el invernadero de su mansión en Lake Washington!–, y me cuesta trabajo creerlo.  

(¡Ha pasado tanto tiempo ya, que podría haber nacido, que podría haber llegado a la fama y que podría haber muerto otro Kurt Cobain...!)

Me parece que no ha pasado tanto tiempo desde que vi About A Girl por primera vez en televisión. Me parece que apenas ayer iba a entrar a la preparatoria y que casi toda la mañana veía un canal en el que pasaban videos musicales. Me parece que apenas ayer no tenía problemas de salud ni crisis existenciales. 



Me sabía la programación de ese canal de memoria y este video de Nirvana, tocando en vivo en el Paramount Theatre, lo transmitían después de un video de Phil Collins o de uno de The Damn Yankees. 

Estaba obsesionado con el video y con la canción y quería saber de qué hablaba la canción y quería aprender a tocarla en la guitarra y quería tener una Stratocaster negra como la que tocaba Kurt Cobain (con el paso del tiempo, me di cuenta de que en esa canción en particular, él tocaba una Fernandes que destruyó al final del concierto, idéntica a la Stratocaster), y quería saber de dónde había salido esa banda y dónde podía conseguir ese video y dónde podía escuchar la canción que la banda tocaba en ese video. 

Antes de que acabara de cursar el primer año de prepa, ya había escuchado Nevermind –alguien en mi clase tenía todo tipo de música en su casa y una vez me grabó el CD en un cassette–, ya había escuchado el MTV Unplugged In New York –la versión acústica de About A Girl es la primera canción de ese álbum– y ya había escuchado Bleach –la versión original de About A Girl es la tercera canción de ese álbum–, pero pasó más de un año para que tuviera en mis manos una copia del VHS de Live! Tonight! Sold Out!! 



Hasta que compré el VHS y lo vi, supe que “About A Girl” era el video promocional de ese VHS. También supe que el video que pasaban por televisión estaba editado y que incluía al final de la canción una parte de “Endless, Nameless”, que era "la canción secreta" que aparecía diez minutos después de “Something In The Way” (la última pista “oficial” de Nevermind) y que era la canción con la que Nirvana acababa sus conciertos de la gira de Nevermind. 

Luego supe que ese VHS había sido concebido principalmente por Kurt Cobain y que había salido a la venta en noviembre de 1994, unos meses después su muerte, unos días después de que saliera a la venta el MTV Unplugged In New York y unos meses después de que yo descubriera ese video por televisión.

Supuestamente, Kurt Cobain quería que el MTV Unplugged In New York formara parte de un álbum doble –un disco acústico y otro disco eléctrico– que capturara la energía de la banda tocando en vivo. 

Se supone que él también quería documentar visualmente la breve trayectoria de la banda, desde sus inicios, cuando tocaban en bares de mala muerte para una decena de personas, hasta que salieron de gira por Europa con Sonic Youth en 1991 y el inesperado éxito de Nevermind los llevó a encabezar el Reading Festival y el Festival Roskilde en 1992 y a dar conciertos en Australia, en Japón y en Argentina.


En ese concierto de Halloween, en el que también tocaron Mudhoney y Bikini Kill*, Nevermind tenía casi un mes de haber salido a la venta. 

Antes del lanzamiento del álbum, ya se habían filtrado entre algunas disqueras y seguidores de la banda, dos o tres demos en los que Butch Vig trabajaría más tarde, así que Geffen –la disquera con la que Nirvana había firmado un contrato después de dar por concluida su relación laboral con SubPop– tenía altas expectativas de Nevermind y había invertido mucho dinero en la filmación y en la producción de este concierto para promocionar el álbum.

En menos de un año, Nevermind vendería millones de copias en todo el mundo, su éxito sería tal que incluso le quitaría el número uno de la lista Billboard al Rey del Pop y Geffen dejaría en el olvido este concierto y algunas canciones del concierto aparecerían en el VHS y otras terminarían en los sencillos de Come As You Are y de Lithium. 



Desde 1995, en foros de internet –por ejemplo, Live Nirvana y NFC–, se han reseñado bootlegs con versiones incompletas de este concierto –algunas con sonido de consola y otras con sonido amateur– que tenían nombres como Into The Black, Trick or Treat y Happy Halloween, 
que circulaban a través de disqueras rusas e italianas de dudosa procedencia y que costaban mucho dinero en el Tianguis de El Chopo. 

Apenas alrededor del 2009 –tras años y años de búsqueda–, encontré dos versiones no oficiales del concierto del Paramount Theatre, en algún portal de internet.

Desde 1995 habían estado circulando rumores acerca de un lanzamiento oficial del Trick or Treat, pero hasta el 2011, como parte del vigésimo aniversario de Nevermind, salieron a la venta, oficialmente, el DVD y el Blu-ray de Live At The Paramount.

Hoy es un buen día para escucharlo. 


I'll Take Advantage While You Hang Me Out To Dry

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Supuestamente “Drain You” y “Lounge Act” están inspiradas en el romance frustrado de Cobain con Tobi Vail –la cantante y guitarrista de Bikini Kill–, y supuestamente ella le dijo en alguna fiesta a Cobain que olía a Teen Spirit y Cobain no entendió que se refería al desodorante y así se le ocurrió el título de “Smells like teen spirit”.

domingo, octubre 14, 2018

Live Mud (2007)


Live Mud es uno de los álbumes en vivo de Mudhoney. Fue lanzado en vinilo por SubPop en el 2007 y sólo existen 500 copias. 

Fue grabado en El Palacio de Los Deportes por Brett Eliason con el equipo de grabación de Pearl Jam. La banda tocó canciones de Superfuzz Bigmuff (1988), Piece Of Cake (1992), Since We've Become Translucent (2002) y Under A Billion Suns (2006).

Según algunos blogs que he leído, la mayoría de los asistentes a ese concierto no conocían a esta legendaria banda de Seattle y quienes sí la conocían consideraban que se merecía un mejor escenario que abrir los conciertos de Pearl Jam del 2005 en la Ciudad de México y en Monterrey, durante su primera visita a nuestro país.

Stone Gossard, Jeff Ament, Steve Turner y Mark Arm tocaron juntos en Green River antes de que el sonido Seattle se volviera tan popular. Esta banda se disolvió a finales de los 80 y dio lugar a Mudhoney y a Mother Love Bone.

Cuando Andy Wood, el vocalista de Mother Love Bone, murió prematuramente debido a una sobredosis de heroína, Mother Love Bone se disolvió.

Chris Cornell, Stone Gossard y Jeff Ament quisieron rendirle un homenaje póstumo a Andy Wood y formaron Temple Of The Dog. 

Mike McCready y Eddie Vedder también colaboraron en este proyecto del que surgió Pearl Jam. 



Dos años antes del concierto en el que fue grabado Live Mud, Pearl Jam vino a México por primera ocasión.

Originalmente darían dos conciertos, pero los boletos se acabaron en un par de horas y los organizadores abrieron una fecha más. El mismo día que se anunció la tercera fecha, me fui a formar desde muy temprano a las taquillas de El Palacio de Los Deportes y conseguí tres boletos. 

Nuestros lugares estaban junto a las escaleras de la sección más barata -apenas podíamos estirar las piernas-, pero fue un gran concierto. 

El último de la gira de Riot Act (2002).

Sleater-Kinney fue la banda telonera. 

El concierto duró casi tres horas -incluso fue transmitido por radio a toda Latinoamérica-, Pearl Jam tocó la mayoría de sus éxitos, Corin Tucker cantó Hunger Strike a dueto con Eddie Vedder y unos mariachis le cantaron las mañanitas a Stone Gossard.


Cuando Pearl Jam volvió a México en el 2005, no tenía dinero. 

Acababa de tener mi primer trabajo como profesor de asignatura (conseguí un par de horas en el Departamento de Psicología de la Ibero) y pude haber ahorrado el dinero que me pagaron (no era mucho, pero fue el primer sueldo que obtuve en el que importó mi licenciatura) y pude haberme comprado un boleto en primera fila para escuchar a Mudhoney y a Pearl Jam, pero me lo gasté en un viaje que no tuvo ningún sentido. 

Pearl Jam había tardado muchos años en venir a tocar a México y estaba convencido de que habían regresado tan sólo dos años después de su primera visita porque se habían dado cuenta que era un buen negocio tocar aquí. 

(Tal vez sólo les gustó el público mexicano y por eso regresaron tan pronto.) 

De haber sabido que Mudhoney tocaría en ese concierto, lo habría pensado mejor. 


Cuando descubrí este álbum y comencé a escucharlo, me di cuenta de que lo único que realmente recuerdo de esos días es que los Pumas perdieron contra Boca Juniors la final de La Copa Sudamericana.

Es tan absurdo...  

Live Mud (2007)
Circo Volador (2014)
Palacio de Los Deportes (2005)

domingo, diciembre 07, 2014

The Money Will Roll Right In




Hace más de dos meses me enteré que Mudhoney daría un concierto en El Circo Volador, pero creí que algún conocido tendría interés en escucharlos y que iríamos juntos.

Estuve esperando en vano -tal vez se deba principalmente a que conozco a pocas personas- y terminé comprando un par de boletos el mismo día del concierto.

Me sorprendió no saber de alguien que quisiera ir al Circo Volador porque casi toda la gente que conozco -y que me encuentro en otros conciertos- escucha a bandas que se volvieron exitosas, en parte, gracias a Mudhoney. 

Considerarse admirador de Nirvana, de Pearl Jam, de Soundgarden o de Alice In Chains -por ejemplo- y no conocer a Mudhoney, es un poco absurdo.  

Es como hablar todo el tiempo de automóviles, tener un automático y jamás haber aprendido a conducir un auto de transmisión manual. 


Mudhoney se formó a mediados de los 80's, después de la disolución de Green River -una banda de hard rock en la que tocaban Mark Arm, Steve Turner, Stone Gossard y Jeff Ament- y pronto se convirtió en una de las bandas más influyentes de la escena underground de Seattle. 

Le abrieron las puertas a toda una generación de músicos que tocaban en ese circuito, aunque no alcanzaron la misma fama que muchos de ellos.  

Conocí su música, cuando estaba en la preparatoria.

Un compañero que tocaba la batería en una banda, me prestó un cassette que había comprado en El Chopo. 

El cassette traía algunas canciones del Reading Festival de 1992, en el que Nirvana tocó The Money Will Roll Right In.

Esa canción era original de una banda de Los Ángeles llamada The Fang, pero Mudhoney la tocaba regularmente en sus conciertos. 

Tuve curiosidad por escuchar la versión de Mudhoney, pero era muy difícil conseguir sus álbumes. 

Poco a poco logré escuchar Superfuzz Bigmuff (1988), Every Good Boy Deserves Fudge (1991), Piece Of Cake (1992), March To Fuzz (2000) y Since We've Become Translucent (2002).

Desde hace unas semanas, escucho Vanishing Point (2013), el álbum que los trajo de gira a la Ciudad de México.



La idea de ir al Circo Volador en compañía de algún conocido era sólo un pretexto. 

Me he sentido mal y no he tenido muchos deseos de salir a ninguna parte. 

Desde septiembre he estado bajo tratamiento médico -tomo píldoras de Nimesulida y recibo inyecciones subdérmicas de Paspat, para tratar un extraño malestar en la garganta- y no he fumado ni bebido alcohol.

Lo peor es que aun cuando evito las cosas que me gustan, no he notado mejoría.

Cuando como algo ligeramente jugoso o grasoso -como un durazno o una rebanada de pizza-, se me dificulta tragar saliva y pasar aire por la garganta, y me pongo muy ansioso.

Estar en estas condiciones es infernal y deprimente, pero tengo que concluir el tratamiento y esperar a que surta efecto. 



Regresé al Circo Volador a las 8 de la noche, con Elizabeth.

En comparación con otros eventos semejantes -como cuando Sonic Youth vino por primera vez a México-, había pocas personas. 

Éramos tan pocas personas que el concierto cambió de lugar a última hora y se llevó a cabo en el vestíbulo del Circo Volador.

Mustang '66 y Yokozuna tocaron antes de Mudhoney.

Los técnicos de Mudhoney subieron al escenario alrededor de las 10:30. 

Montaron la batería de Dan Peters -el mismo sujeto que toca en la versión de Sliver que aparece en Incesticide- y afinaron una Gretsch plateada, una Gibson roja y un Fender Precision Bass. 

Otros técnicos verificaron los pedales de Steve Turner y el micrófono de Mark Arm. 

Alrededor de las 11 de la noche, se apagaron las luces del foro.

Aunque había sido una larga espera, nadie en el público parecía molesto. 

En ese momento apenas caí en la cuenta de que sería una experiencia fabulosa escucharlos en vivo, en un lugar tan pequeño, más parecido a un bar que a una sala de conciertos.


Mark Arm, Steve Turner, Dan Peters y Guy Madisson subieron al escenario.

Le echaron un vistazo al público, sonrieron y se colocaron sus instrumentos. 

Su actitud me pareció un poco fría, en comparación con los conciertos que daban en Europa o en Estados Unidos y que había visto en diversos videos de YouTube.

(Ya habían venido de gira con Pearl Jam en el 2005, pero no sé cómo les fue.)

Sin decir una sola palabra, Mark Arm se colocó la Gretsch plateada y miró de reojo a Steve Turner y a Dan Peters.

Comenzaron a tocar Sonic Infusion, una canción larga y con tintes de psychedelic rock. 

El público tardó en identificarla, pero poco a poco fue entrando en una especie de hipnosis. 

Después de esa canción, Steve Turner tocó los primeros acordes de You Got It. 

La gente empezó a saltar como loca en el vestíbulo de El Circo Volador.

Apenas unos segundos más tarde, Mark Arm le lanzó una mirada reprobatoria a Turner y Turner dejó de tocar.

Arm se llevó una mano a la garganta, se cubrió la boca y tosió. 

Se veía un poco irritable. 

Guy Madisson se acercó al micrófono y dijo que Mark Arm había enfermado al llegar a la Ciudad de México. 


Luego de esa pausa tocaron I Like It Small, una de las canciones de Vanishing Point. 

La canción es una parodia de la batalla existente en la industria de la música entre los músicos independientes y los comerciales. 

Después de algunas canciones poco conocidas, Mudhoney tocó los primeros dos hits de la noche: Sweet Young Thing y Touch Me, I'm Sick.

La gente se puso a hacer slam y el foro empezó a impregnarse del olor de la marihuana quemada. 

Luego hubo un descanso para el público y la banda tocó varias canciones de Vanishing Point. 

Cerraron la primera parte del concierto con The Only Son Of The Widow From Nain. 

Volvieron al escenario después de algunos minutos, a tocar otros dos hits: Here Comes Sickness e In N' Out Of Grace. 


En In N' Out Of Grace, en la parte donde Dan Peters toca solo, el slam se salió de control y algunas personas comenzaron a "surfear" entre la gente como si fueran pelotas de playa, como en los conciertos grunge de la década de los 90's.

Dan Peters prolongó al máximo esa parte de la canción, mientras Mark Arm y Steve Turner miraban al público, atónitamente.

Aunque me quedé con ganas de escuchar Mudride y Suck You Dry, esta fabulosa experiencia terminó con The Money Will Roll Right In. 

Jamás habría imaginado que ésa sería la última canción. 

Iba vestido casi como señor, pero alguien entre el público me empujó y me metió al slam. 

De repente olvidé todos mis problemas de salud y lo lamentable que ha sido dejar de fumar y de beber alcohol. 

La noche siguiente Mudhoney tocó en El Pasagüero. 

Aunque el boleto sólo costaba $200 con la entrada del concierto del viernes, ya no tuve fuerzas para ir. 

http://www.setlist.fm/setlist/mudhoney/2014/circo-volador-mexico-city-mexico-4bcdd7be.html

sábado, diciembre 06, 2014

¿Te gusta la música indie, el rock alternativo y la escena underground, pero no fuiste al concierto de Mudhoney?


Un domingo de octubre, en una comida en casa de mis papás, RD me dijo que Mudhoney vendría a la Ciudad de México. 

Él conocía a alguien que incluso le había asegurado que el concierto sería en El Circo Volador. (No tengo claro si su amigo intervino en la organización del evento o si toca en Mustang '66.)

Cuando vi en internet un anuncio del concierto, le dije a mi hermano que fuéramos, pero él no estaba seguro de tener libre ese día y no quiso comprometerse. (Cuando vino Soundgarden, teníamos planeado ir juntos -incluso ya teníamos dos boletos, unos meses antes del concierto-, pero a última hora él no pudo asistir).  

Generalmente voy solo a todos los conciertos, pero como estaba comenzando un nuevo trabajo y quería terminar con todos mis hábitos, pensé que no estaría mal encontrar a alguien que le gustara Mudhoney y que quisiera ir conmigo a ese concierto.

No busqué arduamente, pero pasaron dos meses y nunca supe de una sola persona que estuviera interesada en escuchar a Mudhoney en El Circo Volador.

Es extraño porque la mayoría de mis contactos escucha al menos a una banda que claramente está relacionada con Mudhoney... o eso dicen ellos en sus redes sociales.  


Ayer fue el concierto y ayer mismo compré dos boletos. 

Salí del trabajo más temprano que cualquier otro viernes y llegué a las taquillas de El Circo Volador a las dos de la tarde. 

El lugar estaba desierto. Por un instante creí que ya no había boletos o que el concierto había sido cancelado a última hora.

Afortunadamente, sólo se trataba de un concierto con poca convocatoria y aún había boletos disponibles. (De no haber alcanzado boletos, me habría arrepentido muchísimo.) 

No había vuelto al Circo Volador en casi diez años.

Entonces Sonic Youth iba a tocar por primera vez en la Ciudad de México y yo acababa de presentar mi examen de grado de licenciatura.

Mi tema de tesis había sido sobre Competencia Numérica y había involucrado una serie de experimentos que intentaban demostrar que la estimación temporal no es el único proceso que emplean los animales para obtener comida en un programa de reforzamiento operante. 

El examen fue de poco nivel en general (he visto la película y me he avergonzado de las respuestas que le di a los sinodales) y no estaba muy contento con mi tema de tesis y no tenía mucho interés en continuar esa línea de investigación. 

Quería aprender más sobre el funcionamiento del cerebro y dejar de ver a los animales como máquinas, pero no se me había ocurrido estudiar un posgrado en neurociencias.

En esa época tampoco había impartido clases como profesor de asignatura, ni había conocido a mi esposa.

(Tampoco tenía esta extraña enfermedad, ni estaba bajo un largo tratamiento médico como ahora.)


El regreso de El Circo Volador a la casa fue un desastre.
Era la hora de la comida y había mucho tráfico. 

En lugar de regresarme en metro, se me ocurrió subirme a un camión de pasajeros en La Viga. 
El conductor tomó Viaducto, pero luego se metió en Churubusco y circuló por calles muy angostas y solitarias. Yo traía mi computadora y los boletos para Mudhoney en la mochila. Lo que más me preocupaba no era la computadora (es una Sony VAIO y ya está vieja), sino perder los boletos. 

Me bajé del camión de pasajeros y caminé más o menos desde El Palacio de Los Deportes hasta la casa. 

El sol quemaba, mi mochila pesaba mucho y mis tennis parecían adherirse al asfalto. 
Regresé sudoroso y exhausto al departamento, y esperé a E.

Siempre vuelve de su trabajo, después de las 7 de la noche. 

Mientras la esperaba, escuché Vanishing Point (2013). 
Es un álbum con el sonido característico de Mudhoney, pero es un poco más amigable que sus álbumes más famosos. 

Estaba tan cansado del trayecto que me quedé dormido y desperté cuando ella volvió a la casa. Regresó antes de lo usual, y estaba triste y enojada porque renunció a su trabajo. 

Durante más de dos años, ella trabajó en una empresa que se dedica a la exportación e importación de productos.

Su jefe era un tirano que privilegiaba a otras personas por motivos que no tenían nada que ver con su desempeño laboral, y ella ya no lo soportó. La relación con sus compañeras de trabajo también influyó en su decisión. Al final, a ellas no les gustó que E. trabajara más de lo necesario y se quejaron con el jefe.

Parece que los hechos son menos importantes que los halagos. 


  

Me contó la situación detalladamente y luego comimos en silencio.

Salimos de la casa cuando comenzaba a oscurecer y llegamos al Circo Volador a las ocho de la noche.

Sólo había una pequeña fila de unas cincuenta personas, esperando a que abrieran las puertas del foro. 

También había algunos puestos con mercancía no oficial -playeras y pines, principalmente- y algunos puestos de comida.

El ambiente era totalmente distinto al ambiente del concierto de Sonic Youth. 

Nos formamos en la fila y yo estaba emocionado pero no podía sacarme de la cabeza la idea de que E. había renunciado a su trabajo. Me preocupaba la situación. (Tengo una beca postdoctoral en mi actual trabajo, ¡pero no me han pagado desde agosto! Hemos estado viviendo desde hace un año, con el dinero que ella gana.)  


Mientras permanecíamos en la fila, me puse a pensar en otras cosas menos alarmantes. 

Mejor me puse a pensar que los integrantes de Mudhoney habían conocido muy bien a Kurt Cobain.

Kurt Cobain siempre fue un gran admirador de su música. 
Es fácil encontrarlo en fotografías de la época de Bleach (1988) con playeras de Mudhoney y también es fácil encontrar conciertos de Nirvana en los mismos festivales y lugares en los que tocaba Mudhoney a principios de los noventa. En el video de Suck You Dry incluso aparece Krist Novoselic. 

Nirvana también fue el invitado sorpresa de Mudhoney en un concierto en el Crocodile Cafe de Seattle. Nirvana era entonces la banda más popular en todo el mundo. Acababan de dar una gira por España, Japón, Argentina y Australia y habían aparecido en Saturday Night Live. Tenían algunos meses lejos de los reflectores, trabajando en las canciones de In Utero. 

En ese concierto, Nirvana tocó Talk To Me* -una canción que no apareció en ningún álbum de estudio y que ellos tocaban en las pruebas de sonido o en algunos conciertos que daban en Europa cuando Nevermind acababa de ser lanzado-, Curmudgeon y Lounge Act, entre otras canciones. 

También Kurt Cobain tocó con ellos en un concierto en California, en el que estuvo Sonic Youth y en el que supuestamente incluso Lee Ranaldo le prestó una guitarra.

La actuación de Nirvana en el Crocodile Cafe aparece en el DVD de With The Lights Out, y el video donde Kurt Cobain toca con Mudhoney se encuentra fácilmente en YouTube.


Abrieron las puertas del foro como a las nueve de la noche.

Éramos tan pocas personas que a última hora cambiaron el lugar del concierto al vestíbulo de El Circo Volador. 

A las 9: 15, Mustang '66 salió al escenario. 

Nunca los había escuchado, pero son una legendaria banda de surf.
(RD me dijo que uno de sus integrantes había estado involucrado en la organización del concierto y que incluso había puesto dinero de su propio bolsillo para traer a Mudhoney a la Ciudad de México.)

Había personas que conocían sus canciones de memoria. 

Después salió Yokozuna  al escenario. 

Una vez los había escuchado en El Hostal del Hotel Virreyes, pero me encontraba desesperadamente solo y aburrido, y no me habían gustado mucho.

Ayer, su sonido no fue el mejor, pero tocaron con mucha energía y le agradaron al público en general. 

Tanto ellos como Mustang '66, dijeron que había sido todo un honor abrirle un concierto a Mudhoney. 



A las 10: 30 de la noche, los técnicos de sonido de Mudhoney subieron al escenario y comenzaron a colocar y a probar los instrumentos de la banda. 

¡Ya no faltaba mucho para que los pioneros de la escena underground de Seattle (tontamente llamada grunge) de la década de los noventa, salieran a escena!

A pesar de la larga espera, nadie en el vestíbulo de El Circo Volador parecía impaciente. 

Todos sabíamos que los legendarios músicos de Seattle -su banda fue una de las primeras bandas que firmó contrato con Sub Pop- habían acompañado a Pearl Jam en una gira por la Ciudad de México y por Monterrey en el 2005. 

(Al menos yo, lamento que hayan pasado desapercibidos.)

Todos percibíamos que éste era el foro ideal para escucharlos. 

Tal vez no lo sabes, pero Mudhoney pudo ser una gran influencia para tu banda favorita. 


*Algunos biógrafos de Cobain, aseguran que él le ofreció esa canción a Mark Lanegan y que Courtney Love se la ofreció a Iggy Pop después de la muerte de su esposo.

**Las fotografías de Mustang '66 y de Yokozuna fueron tomadas de la página: http://www.tono.tv