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viernes, junio 29, 2018

Los alemanes nos ganaron en Montpellier


Hace ¡veinte años! era lunes. 

Mi hermano y yo estábamos de vacaciones.

Yo apenas había terminado el segundo semestre de la licenciatura. 
Él estaba en el último año de prepa.  

Aparte de nosotros dos, sólo estaba en la casa la señora Herminia.

Desde que éramos niños, todos los lunes llegaba a la casa por la mañana.
Ella planchaba la ropa y se iba alrededor de la una de la tarde. 

Esa mañana, la selección de México enfrentaba a los alemanes en Montpellier, y veíamos el partido de octavos de final del mundial de Francia 1998 por televisión.



El equipo de Manuel Lapuente era segundo lugar del Grupo E. 

Tenía cinco puntos, después de ganarle a Corea del Sur en Lyon y de empatar a dos goles contra las selecciones de Bélgica y de Holanda, en Burdeos y en Saint-Étienne. 

El equipo de Berti Vogts era líder del Grupo F. 

Tenía siete puntos, después de ganarle a Estados Unidos en París, de empatar a dos goles contra Yugoslavia en Lens y de ganarle a Irán en Montpellier.

La selección alemana estaba plagada de veteranos de los mundiales de Italia 1990 y de Estados Unidos 1994, como Lothar Matthaeus, Andreas Moeller, Thomas Haessler, Juergen Klinsmann y Juergen Kohler.

Cuatro años atrás, había sido eliminada en los cuartos de final por los búlgaros de Hristo Stoichkov en New Jersey.

Aun así era una de las selecciones favoritas para ganar el mundial en Francia. 

http://2.bp.blogspot.com/
El primer tiempo fue dominado por los alemanes. 
Jorge Campos salvó al equipo mexicano varias veces. 

Al principio del segundo tiempo, Claudio Suárez se sumó al ataque. 
Le quiso dar un pase a Luis Hernández, pero éste pasó de largo y no pudo controlar el balón. 

Cuauhtémoc Blanco rescató el balón en el límite del área alemana y se lo pasó a Luis Hernández. 

"El Matador" controló el balón casi a la altura de la marca de penaltie y esquivó rápidamente a un defensor que se había tirado al césped para quitarle el balón con una enérgica barrida.

Apenas esquivando a este defensor, disparó y envió el balón a las redes mientras otro defensa alemán y el arquero Andreas Köpke salían a detenerlo. 

Celebramos el gol y asustamos a la señora Herminia. 

No lo podíamos creer. 

¡Podían pasar al quinto partido!

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Los alemanes atacaron en busca del empate y Manuel Lapuente metió a jugar a Jesús Arellano. Era un jugador muy veloz y desequilibrante. 

Tenía unos minutos en el terreno de juego, cuando interceptó un pase de los alemanes y corrió rápidamente con el balón. 
Lo acompañaban Luis Hernández y Cuauhtémoc Blanco. 

Pasando la medialuna del área alemana, Jesús Arellano disparó.
Dos defensas alemanes se le barrieron a los pies.
El balón fue a dar a uno de los postes de la portería de Andreas Köpke.
Cuauhtémoc Blanco tomó el rebote y le dio un pase a Luis Hernández.

¡Luis Hernández estaba solo en el área chica...!, pero pateó el balón directamente a las manos de Andreas Köpke.

¡Cómo había podido fallar! 
Era el mejor delantero del equipo mexicano. 

Después de este ataque, los alemanes comenzaron a cansarse y a desesperarse.

Manuel Lapuente decidió subir a Claudio Suárez a la media cancha y bajar a Rodrigo Lara a la defensa central. 

Claudio Suárez había marcado de manera casi perfecta a los delanteros alemanes. 
Oliver Bierhoff y Juergen Klinsmann no habían tenido opciones claras de gol en el segundo tiempo. 


En dos jugadas que parecían irrelevantes, los laterales alemanes mandaron balonazos desde la media cancha hasta el área mexicana.

Los dos delanteros alemanes anotaron un gol cada uno.

Rodrigo Lara era el jugador mexicano que los marcaba en cada anotación.

Pasamos del encanto a la decepción en unos cuantos segundos. 

¡Habían estado tan cerca del quinto partido!

La señora Herminia dejó de ir a la casa de mis papás hace como diez años.
Es una persona mayor y casi perdió la vista. 

La selección mexicana ha jugado los octavos de final cada cuatro años desde aquel partido en Montpellier (cuatro años antes, los eliminaron los búlgaros de Hristo Stoichkov en la misma fase), pero no ha podido llegar al quinto partido. 

Estados Unidos y Costa Rica, rivales del área en la que compite la selección mexicana para calificar al mundial, ya lo hicieron.

¿Cuánto tiempo tendremos que esperar los aficionados para ver a nuestro equipo jugar un partido de cuartos de final?

miércoles, junio 04, 2014

Nuestra máxima aspiración es llegar al mundial


Ayer, en el Estadio Soldier Field, la Selección Mexicana de Futbol perdió contra la Selección de Bosnia-Herzegovina. 

En Brasil, Bosnia-Herzegovina compartirá el Grupo F con Argentina, Irán y Nigeria. Los europeos clasificaron a la competencia mundialista después de jugar diez partidos. Sólo perdieron dos; uno como local -contra Eslovaquia- y uno como visitante, contra Grecia. 

La Selección Mexicana compartirá el Grupo A con Brasil, Croacia y Camerún, y fue uno de los últimos equipos en conseguir su clasificación al mundial, al vencer a Nueva Zelanda en la repesca, después de una desastrosa eliminatoria en CONCACAF. 


El encuentro de ayer en Chicago fue el penúltimo partido de preparación para México antes de su debut contra Camerún en el mundial, pero fue el primero que pierde bajo la dirección del técnico Miguel Herrera.

Miguel Herrera sólo ha dirigido siete veces a la Selección Mexicana: los dos partidos de la repesca contra Nueva Zelanda y cinco partidos amistosos. 

A pesar de la derrota, sus resultados, en términos generales, son favorables. 
Bajo su dirección, el equipo le ganó a Nueva Zelanda -los dos juegos de la repesca-, a Corea del Sur, a Israel y a Ecuador; y empató contra Nigeria y contra Estados Unidos. 

Desde luego que lo más importante es que consiguió el boleto al mundial. 


Sin embargo, bastó la derrota de ayer para que un sector de la prensa escrita comenzara a cuestionar la calidad del trabajo de Herrera. 

Este sector de la prensa está profundamente preocupado porque "está claro que, a escasas semanas del mundial, el técnico no ha encontrado la alineación ideal, ni mucho menos un estilo de juego..."


La situación parece alarmante, pero no es nada nueva. 

Que yo recuerde, sólo cuando Menotti, Mejía Barón y La Volpe dirigieron a la Selección Mexicana, el equipo tuvo un estilo de juego bien definido. 

A los tres técnicos, tanto la prensa como los federativos -más que los resultados- se encargaron de echarlos. 

Existe el rumor de que ninguno de esos técnicos estuvo dispuesto a aceptar las imposiciones de jugadores que les hicieron los dueños de los equipos de Primera División y/o Televisa. 



El problema con la Selección Mexicana, va más allá de este mundial. 

El problema es el futbol mexicano; la mentalidad de quien produce y de quien consume el futbol mexicano. 

Nadie -ni los federativos, ni la prensa, ni los aficionados- parece estar interesado en tener un representativo que siempre esté en los primeros diez lugares del top mundial. 

Lo único que realmente parece prioritario es clasificar al mundial cada cuatro años. 



Cuando los federativos buscan a un técnico para que dirija a la selección, no lo buscan por su propuesta de juego sino como una solución.

De otra manera no se entendería por qué han repetido en ese cargo directores técnicos que fracasaron en el mundial.

Bora Milutinovic dirigió a la selección en las eliminatorias para el mundial de Francia '98, después de que en México '86 no lograra llevar al equipo a las semifinales, aunque, irónicamente, ésa ha sido la mejor actuación de un equipo mexicano en mundiales. 

Ya clasificado al mundial de Francia '98, el serbo fue despedido y en su lugar quedó Manuel Lapuente, que había fracasado rotundamente como técnico de la Selección en La Copa Oro de 1991.


Javier Aguirre hizo todo lo posible para perder en los octavos de final del mundial de Corea-Japón 2002, contra Estados Unidos en Jeonju (sacó a Ramón Morales, que era el único jugador desequilibrante de la selección, después de que Brian McBride anotara el primer gol de los norteamericanos; mantuvo en la banca a Francisco Palencia, que había tenido una estupenda Copa Libertadores con Cruz Azul y que en ese semestre jugaba en Europa; y metió a los veteranos Luis Hernández y García Aspe para retirarse en ese partido con la Selección); y después llegó a "rescatar" al equipo para clasificar al mundial de Sudáfrica 2010 y en el último juego de la fase de grupos de ese mundial hizo todo lo posible para no ganarle a Uruguay -como, por ejemplo, sacar a Andrés Guardado que estaba jugando muy bien, y mantener en la banca a Javier Hernández, que ya le había anotado un gol a Francia- y quedar como segundo de grupo y enfrentar a Argentina y perder escandalosamente en Johannesburgo, también en octavos de final.


No lo dicen abiertamente, pero para la federación, para las televisoras y para los patrocinadores de la selección llegar al mundial es su máxima aspiración, porque es un gran negocio. 

Tal vez los aficionados no lo sabemos, pero llegar al mundial también es nuestra máxima aspiración. 


Cada cuatro años, contratamos Sky para tener la cobertura completa del mundial.
Cada cuatro años, el país se detiene -incluso en periodo electoral- cuando juega la Selección.
Cada cuatro años, gastamos millones de dólares en mercancía relacionada con la Selección Nacional. 
Cada cuatro años, empeñamos todo lo que tenemos para acompañar al equipo al mundial.
Cada cuatro años, hasta a los que no les gusta el futbol, hablan de futbol.

Y cada cuatro años, nos basta con quedarnos en octavos de final. 


Obviamente la Selección Mexicana de Futbol no ganará el mundial en Brasil. 

Hasta parece poco probable que avance a los octavos de final, pero no porque Herrera no tenga una alineación ideal ni un estilo de juego, sino porque siempre habrá otro mundial al cual clasificar.