lunes, marzo 01, 2021

1 de marzo de 1994

                                       


PRÓXIMAMENTE 
CUANDO EL PRIMER PÁRRAFO NO ESTÁ BIEN, TODO LO DEMÁS ESTÁ MAL. 

El 1 de marzo de 1994, Nirvana tocó en la Terminal 1 del viejo Aeropuerto Internacional de Münich. Desde 1992 el lugar había sido acondicionado como sala de conciertos y Nirvana tenía dos fechas programadas allí, como parte de la gira europea de In Utero. La salud de Kurt Cobain haría que cancelaran la segunda fecha en Alemania y el resto de la gira. La muerte de Kurt Cobain en abril de 1994, convertiría este concierto en el último concierto de 
Después de cerrar el año de 1993 con el concierto unplugged para MTV en los estudios de Sony en Nueva York y con el concierto Live N' Loud en el Pier 48 en Seattle, la banda había comenzado el año de 1994 con dos conciertos en la Seattle Center Arena y con una sesión en los estudios de Robert Lang.

En los primeros días de febrero habían volado a Europa y para el 1 de marzo la gira de In Utero ya había pasado por Francia, por Portugal, por España, por Italia y por Eslovenia. 

Las leyendas urbanas cuentan que para este punto Kurt Cobain ya estaba harto de la banda y que quería terminar su relación musical con Krist Novoselic y con Dave Grohl –y que incluso había estado tocando “en secreto” con Pat Smear algunas canciones acústicas inéditas en su casa en Lake Washington y que tenía planeado quedarse con el nombre de la banda e invitar a otros músicos como Michael Stipe y Neil Young a colaborar con él–, pero, oficialmente, Nirvana tenía programados dos conciertos en la Terminal 1 y Kurt Cobain tenía laringitis y bronquitis –de hecho, se quedó afónico varias veces en este concierto– y la banda tuvo que cancelar tanto la segunda fecha en Alemania como el resto de la gira europea. 




Los Melvins abrieron este concierto que estuvo lleno de irregularidades. 

Nirvana tocó dos canciones de The Cars –un extracto de “My Best Friend's Girl” circula en algunos bootlegs–, Cobain habló poco –la primera vez que se dirigió al público, al finalizar “In Bloom”, ya habían tocado varias canciones–, mientras tocaban “Come As You Are” hubo una falla eléctrica de casi diez minutos en el recinto y 


Cuando terminaron de tocar Lithium y Kurt Cobain ensayaba los acordes de Pennyroyal Tea, Krist Novoselic tomó el micrófono y le agradeció al público de Múnich por asistir al concierto. 

Novoselic también quiso ironizar y dijo que Nirvana estaba en declive, que el grunge estaba muerto, que el siguiente álbum de Nirvana sería de hip hop y que las letras de sus canciones hablarían de pistolas y de cómo les dispararían con ellas a los policías.  

Al finalizar Pennyroyal Tea, Novoselic quiso continuar con el discurso del hip hop, pero Cobain se molestó y lo interrumpió. Algunos admiradores de la banda aseguran que la relación entre los dos era muy mala desde la gira de In Utero por Estados Unidos y que la ruptura se hizo más notable en la gira por Europa**.


Kurt Cobain fue perdiendo la voz.

Floyd The Barber, Love Buzz, Aneurysm, Been A Son y Endless, Nameless ya habían dejado de formar parte del repertorio que tocaban en vivo durante esa gira.

Esa noche, además de continuar con la tradición y no tocar estas canciones, tampoco tocaron Smells Like Teen Spirit. En el concierto previo en Eslovenia, tampoco tocaron la canción que los hizo mundialmente famosos***. 

Kurt Cobain perdió la voz en School. 

Tocaron Polly, acompañados por la chelista Melora Creager. 

Durante Lounge Act, Cobain tuvo que dejar de cantar uno de los estribillos para recuperar la voz. 

En Rape Me y en Territorial Pissings, Cobain se quedó afónico. 
(Al final de cada canción, incluso se burlo de sí mismo.) 

Nirvana abandonó el escenario después de Territorial Pissings y regresaron a tocar The Man Who Sold The World, All Apologies, On A Plain, Blew y Heart-shaped Box. 

En Heart-shaped box –la última canción que tocaron en vivo en su carrera–, Cobain estaba exhausto y la cantó con desgano y con la voz fatigada. Ni siquiera pudo gritar en los coros. 

La interpretación de esta canción da una idea muy cercana de lo que fue todo el concierto. 

Algunas canciones del concierto en la vieja terminal aérea fueron filmadas con cámaras profesionales y terminaron en la sección de extras del DVD Live & Loud (2013). También existe un audio de todo el concierto –grabado con un equipo amateur–, que está disponible en YouTube.

Tres días después del concierto en la Terminal 1, Kurt Cobain ingresó en estado comatoso a la Unidad Hospitalaria Policlinico Umberto 1 en Roma, debido a una sobredosis de benzodiazepinas y champaña. 

A finales de marzo, cancelaría el contrato multimillonario por la presentación de Nirvana en Lollapalooza y el 8 de abril su cadáver sería encontrado por un electricista en el invernadero de su mansión en Lake Washington. 

Hoy se cumplen veintiséis años del último concierto de Nirvana.


A Note of Nirvana's Last Show
Setlist
The Melvan

___________

*Siendo admirador de esta banda de Montesano, Washington, Kurt Cobain adornó con algunos dibujos suyos la van que usaron durante su primera gira por Estados Unidos. La van ha sido subastada en dos ocasiones y nadie ha querido comprarla. 
**Este año circuló por internet una carta de Cobain dirigida a Novoselic que parece apoyar esta idea. En la carta, Cobain lo despide de la banda y le recrimina haberse convertido en alguien tan pasivo que le dejó toda la responsabilidad creativa a él. También se queja de que Buzz Osborne –el líder de los Melvins– quiere entrometerse en la dirección que debe tomar Nirvana.  
***En algunos sitios de internet, hay admiradores que aseguran que el concierto en Eslovenia fue un favor personal de Cobain a Novoselic –los padres del bajista nacieron en Yugoslavia– y que quería cancelar la gira desde entonces.   

domingo, enero 31, 2021

31 de enero de 1994


PRÓXIMAMENTE
CUANDO EL PRIMER PÁRRAFO NO ESTÁ BIEN, TODO LO DEMÁS ESTÁ MAL. 

El domingo 31 de enero de 1994, Nirvana grabó por última vez una canción en un estudio. Después de los dos conciertos en Seattle Center Arena a principios del año, estaban a punto de viajar a Europa para la gira de In Utero que comenzaría a mediados de febrero en Italia. La banda había estado hablando sobre la posibilidad de pasar algunas horas en un estudio antes de viajar a Europa y Dave Grohl había propuesto el estudio de Robert Lang, que quedaba a unas cuadras de su casa. Algún integrante del staff de Nirvana le había contado cosas buenas de ese estudio y le había dicho que estaba construido en un sótano y que parecía un búnker del tamaño de un gimnasio. 

Desde el viernes, sólo Dave Grohl y Krist Novoselic llegaron al estudio de Robert Lang. Nadie tenía noticias de Kurt Cobain y, por alguna razón, Pat Smear –quien ya había cumplido varios meses tocando con la banda– no había sido requerido.
  
Los únicos integrantes de Nirvana presentes en esas sesiones, habían aprovechado el tiempo. Algunas de las canciones que Dave Grohl grabó en esos días en los que nadie supo nada de Kurt Cobain –“Big Me”, “Exhausted” y “February Stars”–, terminarían en los dos primeros álbumes de los Foo Fighters, mientras que las canciones instrumentales que Krist Novoselic grabó –en las que tocó la guitarra acústica y la armónica– acabarían guardadas en el armario de su casa y quizá servirían como base para el álbum de Sweet 75 o terminarían veinte años más tarde en alguna canción de Giants In The Trees. 

De acuerdo con Adam Kasper –el productor de esas sesiones–, Grohl y Novoselic estaban tranquilos y parecía que estaban acostumbrados a que Cobain apareciera en los estudios de grabación a última hora. Sin embargo, para el domingo, poco antes de que finalmente Cobain finalmente llegara al estudio de grabación, ya nadie estaba seguro de nada. Habían estado intentando comunicarse con él, sin éxito. 

En cuanto Cobain llegó al estudio, se metió al cuarto de la consola y Grohl le pidió al productor que le pusiera algunos de los demos que él y que Novoselic habían estado grabando en su ausencia. A Cobain aparentemente le gustó lo que escuchó y entonces les propuso a Grohl y a Novoselic grabar una canción que habían estado tocando en las pruebas de sonido de algunos conciertos de 1993. Cobain no llevaba guitarra ni pedales, así que Earnie Bailey –el técnico de guitarras de Nirvana– en ese momento tuvo que acondicionar una Univox para diestros y Robert Lang tuvo que prestarle una pedalera que incluía un DS-1 similar al que utilizaba el líder de Nirvana. 

Después de dos tomas, en las que los tres integrantes de la banda le dieron Grohl sugirió “You Know You're Right” en el estudio de Robert Lang. Durante varios años, hubo rumores sobre su existencia Esta canción se convertiría en la última canción de estudio de la banda y, tras varios litigios entre Courtney Love, Dave Grohl y Krist Novoselic, saldría a la luz pública en el 2002, en un álbum de éxitos de Nirvana. 

martes, diciembre 29, 2020

Vida y música de Alejandro Marcovich

 

Al escribir estas líneas, escucho Alebrije y me resulta casi imposible no enfocarme en los arreglos de las guitarras de Marcovich. También me resulta casi imposible no pensar en cuántas veces he leído o visto entrevistas en las que él habla de su interés por crear “un sonido de guitarra latinoamericana, en el que estén presentes las raíces musicales prehispánicas” (no recuerdo cuáles son los términos precisos que él emplea). 

En estos días acabé de leer su libro, y es difícil no estar influenciado por sus palabras –es probable que existan varios músicos underground que jamás escucharé por falta de tiempo y que quizá también tienen ideas e intereses similares a los de Marcovich y que tal vez han hecho experimentos igual de atrevidos que los suyos, pero que han permanecido bajo la sombra de la música comercial–; sin embargo, las canciones de Alebrije –incluso aquellas que no suenan a “rock” y que no comulgan con mis gustos musicales– no sólo suenan a Marcovich, sino al folclore mexicano, con algunos resabios del folclore argentino.

(Éste no es un gran descubrimiento, pues todo mundo sabe que Marcovich nació en Argentina, que vive en México desde hace varias décadas y que incluso tiene la nacionalidad mexicana. Lo que sí es un descubrimiento para mí, es que él haya continuado en la búsqueda de ese sonido –cuyos primeros indicios, según mi inexperta opinión, los revelaron algunos fragmentos de canciones como “Mariquita” y “Afuera”–, después de haber sido exiliado de Caifanes, a la mala.)  

Mientras escribo estas líneas también recuerdo aquella tarde de agosto de 1995 en la que una prima y yo veíamos televisión, matando las horas de nuestra adolescencia, cuando una periodista anunciaba la separación de Caifanes –mi prima, dos o tres años mayor que yo y con mucho mayor conocimiento de la banda que yo, no lo podía creer, no daba crédito, lo veía como el fin del mundo y se puso a llorar– y no puedo dejar de preguntarme –como estoy seguro que han hecho millones de admiradores de la banda, durante casi treinta años– cuántos álbumes más, igual de geniales que El nervio del volcán –o probablemente superiores a él–, habrían grabado, si Marcovich y Hernández hubieran trabajado algunos años más en conjunto.

Desde la ruptura entre los dos, ninguna de las bandas de Saúl Hernández ha tenido el éxito de Caifanes. (Ni siquiera la más reciente canción en la que colaboraron Diego Herrera y Sabo Romo, y que fue publicada en el sitio oficial de Caifanes hace algunos meses). Ninguna persona cabal –hay algunos admiradores locos que despotrican contra uno u otro en redes sociales y que parece que se creen críticos de rock porque han leído La Mosca– puede negar que la guitarra de Alejandro Marcovich le dio identidad a las canciones de Caifanes, ni que a las extrañas letras de Saúl les falta la guitarra de Alejandro. 

En las más de 300 páginas de Vida y música de Alejandro Marcovich, el autor nos cuenta algunos de los eventos cruciales de su infancia que lo llevaron a interesarse en la música, a adquirir una guitarra y a formar parte de algunas bandas en las que tocaba diversos instrumentos; a mudarse a Puebla con su familia, durante la dictadura militar en Argentina; a viajar, en su adolescencia, desde México a Estados Unidos en autobús para adquirir su primera guitarra Gibson dreadnought; a instalarse en la Ciudad de México, para estudiar en la UAM-Iztapalapa, y luego en la UNAM, mientras su hermano cineasta lo conminaba a formar “una banda de ocasión” que se convertiría años después en Caifanes...

La narrativa es amena y fluida. Contiene información detallada sobre la formación musical de Alejandro Marcovich y también contiene información que no encontrarás en ninguna otra parte sobre la relación entre los integrantes de la banda más influyente en la escena del rock mexicano a finales de los ochenta y a principios de los noventa.

Después de haber concluido esta lectura, entiendo por qué Alejandro les dice constantemente a sus admiradores en redes sociales: “lee el libro”.  

domingo, diciembre 20, 2020

20 de diciembre del 2020



Es un domingo inusual
Es el 20 de diciembre del 2020
Es un domingo tan inusual que incluso he despertado de un sueño tibio
Es un domingo tan inusual que incluso las pesadillas me han dejado en paz
Incluso mi esposa y yo hemos despertado al mismo tiempo
Incluso los gatos toleraron el ayuno y se quedaron en la cama y se volvieron a dormir
Incluso mi malestar gástrico de todas las mañanas no ha venido a fastidiar

Es un domingo muy inusual
He permanecido en la cama después de las 6 de la mañana
He conversado con mi esposa después de las 7 de la mañana
He calentado agua y me he tomado tranquilamente un té de tila después de las 8 

Es mi cumpleaños

jueves, diciembre 17, 2020

Compulsivo


Sentir el pecho ardiendo en llamas
Como si una corona de espinas fuera creciendo en tu corazón

Dar vueltas en la cama infinitamente
Como si estuvieras remando en un océano en busca de tierra firme

Sentir que la cabeza es una granada a punto de estallar
Como si cada idea fuera uno de los mecanismos que activan una bomba

Cerrar los párpados para anegarse de oscuridad
En la oscuridad de tus obsesiones
Abrir los párpados para respirar la misma oscuridad al desnudo

Levantarse de la cama
Absorber el frío para apaciguar el incendio en tu cerebro
Como si fuera un vaso de agua y como si tuvieras sed diabética

Tratar de ignorar los pensamientos de toda la noche
Caminando con los pies descalzos en la helada loseta
Orinar durante tres minutos ininterrumpidos en el baño
Escuchar tus vísceras exigiéndote acabar con el ayuno

Revisar el teléfono maldito en busca de malas noticias
Encontrar desconocidos que son expertos en tus defectos y en tus ambiciones
Encontrar idiotas que repiten como máquina contestadora lo que dicen otros idiotas
Encontrar enemigos a la vuelta de la esquina de cualquier publicación en redes sociales
 
Encender la computadora, esperar a que carguen todos los programas que usas
Y adentrarse en la monotonía de los últimos pésimos días de pésimas noticias